Donde no servirán ni comida ni bebida

Los hosteleros quieren cubículos sólo para fumadores

Los hosteleros quieren que la nueva ley del tabaco, en lugar de prohibir fumar en todos los bares y restaurantes, permita la creación de cubículos exclusivos para fumadores. Serían espacios cerrados que no podrían ocupar más del 30% de la superficie de los locales de hostelería, pero en ellos no se serviría ningún tipo de comida ni de bebida.

El presidente de la Federación Española de Hostelería (FEHR), José María Rubio, ha defendido esta mañana ante la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados la creación de estas zonas cerradas y compartimentadas que, a su juicio, serían la única alternativa para evitar el negativo impacto que la nueva ley del tabaco tendría en sus locales.

Rubio destacó que sólo tres países de la Unión Europea han prohibido fumar en todos los espacios públicos cerrados, mientras que la gran mayoría de Estados sí que permite la existencia de espacios sólo para fumadores dentro de los bares y restaurantes. En ellos, no estaría permitida la entrada ni de menores ni de los trabajadores de estos locales ya que es la única forma de garantizar que no tengan contacto con el tabaco y equipararlos con los empleados del resto de sectores que trabajan en espacios libres de humos gracias a la Ley del Tabaco aprobada en 2005. Un texto que el Gobierno tiene previsto endurecer antes de que concluya el año. La FEHR también reclama un plan, que denomina Renove, para financiar la adaptación de los locales con los nuevos cubículos y permitir un periodo de carencia de 18 meses hasta que la ley entre en vigor y poder realizar así las obras necesarias.

El próximo martes concluye el plazo de presentación de enmiendas a la Proposición de Ley elaborada por el Ministerio de Sanidad. Todo indica que el texto seguirá el curso previsto y no se permitirá fumar ni en bares ni en restaurantes, aunque algún grupo parlamentario podría hacerse eco de las reivindicaciones de la FEHR. Según esta organización, la nueva ley puede suponer un recorte de sus ingresos del 10% y ahondar en la crisis que en los últimos dos años se ha llevado por delante el 14% de su volumen de ventas. La nueva ley también podría impedir el consumo de tabaco tanto en las puertas de hospitales y centros educativos.