Los sindicatos rechazan despidos

Las cajas inauguran la reforma laboral con ERE como vía de ajuste

Los próximos meses son decisivos para que se aprueben los respectivos ajustes laborales de las cajas de ahorros en proceso de fusión. Al final, los expedientes de regulación de empleo (ERE) se han convertido en la vía elegida por entidades y sindicatos para llevar a cabo estos procesos, que tienen como fondo la nueva reforma laboral, que se aprueba definitivamente hoy en el Congreso.

La reforma laboral que se aprobará hoy tendrá como protagonistas a las cajas de ahorros. Estas entidades financieras, que se encuentran en plena reconversión, están impulsando los ERE como fórmula para llevar a cabo sus ajustes de plantilla, sobre todo de aquellas firmas que han tenido que acudir a las ayudas del FROB para abordar su fusión o reestructuración.

Hasta ahora las bajas incentivadas y, sobre todo, las prejubilaciones, habían marcado la salida de personas de bancos y cajas, con salidas costeadas por las propias entidades financieras hasta la edad de jubilación del trabajador. Pero la crisis económica, que ha perforado los cimientos de las entidades de ahorro, ha provocado que entre el 15% y el 25% de la plantilla de las instituciones de ahorro tengan que abandonar sus puestos de trabajo. Ello supone la destrucción de 12.000 a algomás de 18.000 empleos en los próximos tres años, periodo en el que se espera que finalice el ajuste.

Y de momento, y según fuentes sindicales y de las cajas, todos los pactos parecen encaminados a estrenar la reforma laboral con ERE. Gran parte de las 26 de las 45 entidades de ahorro que han detallado sus planes de ajustes laborales al acudir al FROB, han anunciado que tienen negociaciones para hacer prejubilaciones a través de ERE.

Ayer mismo, los responsables de recursos humanos de Caja Madrid y sus socios Bancaja, Ávila, Segovia, Laietana, Rioja y la Insular de Canarias, se reunieron con los sindicatos para buscar un acuerdo laboral en la que será la primera caja española por activos y la mayor fusión virtual o SIP constituida a raíz de la reestructuración del sector. El excedente de plantilla se calcula en unos 3.800 empleos de un total de 26.000 trabajadores. Los sindicatos presentaron una plataforma conjunta en la que se piden garantías para que no haya medidas traumáticas, un compromiso que las cajas no quieren tomar. Los sindicatos piden un preacuerdo laboral antes de que el martes las asambleas de estas cajas voten la constitución del SIP. La negociación sigue mañana.

Las gallegas Caixanova y Caixa Galicia han presentado un expediente de regulación de empleo para su ajuste. Caixa Penedès, que se unirá a CajaMurcia, Granada y Sa Nostra también, baraja esta alternativa. La catalana Unnim también prejubilará a 560 empleados a través de un ERE para ahorrarse 30 millones.

Los sindicatos han comenzado a admitir estos expedientes al reconocer la situación de reconversión del sector. Consideran que al ser negociados con la propia entidad serán ajustes no traumáticos, y la vía del ERE puede incluso beneficiar a la empresa y al trabajador tras la aprobación de la reforma laboral. Los acuerdos de prejubilación se están pactando a partir de los 55 años. Con esa edad recibirían dos años de paro, y la caja abona en un sólo pago lo que tendría que recibir el trabajador al mes en concepto de prejubilación hasta los 65 años. La empresa rebaja así la aportación que realiza por empleado prejubilado.