EDITORIAL

La locomotora tira para todos

El inesperado crecimiento del 2,2% intertrimestral de la economía alemana en el segundo cuarto del año es un espaldarazo para la economía europea en su conjunto. La capacidad de venta, pero también de compra, de la locomotora europea marca para bien y para mal el devenir del resto de socios comunitarios. La rápida reacción del Bundesbank elevando el jueves su previsión de crecimiento para este año del 1,9% hasta el 3% hace albergar nuevas esperanzas para la pronta recuperación de la zona euro. El Gobierno germano se plantea ya revisar al alza su cálculo inicial del 1,4%.

El poderío exportador de Alemania justifica el despegue de su economía, apoyado por la demanda interna. Lo que significa que su potente industria está en marcha y demandará productos que adquirirá al resto de socios europeos. Además, es previsible que la reducción de las cifras de paro hagan que el consumo se recupere, aumentando el afán turístico de los alemanes con un beneficio seguro para las costas españolas. Es un envés positivo para la debilitada economía de España, de la que Alemania es el segundo cliente. El revés es que el otro gran cliente español, Francia, primer importador de nuestros productos, revisará a la baja su crecimiento para 2011.