Mercado libre de electricidad

Las eléctricas podrían pedir avales a usuarios morosos

La Comisión Nacional de Energía (CNE) ha propuesto modificar la normativa de la comercialización de electricidad para que éstas puedan exigir avales a clientes con un "alto riesgo comercial de morosidad", es decir, con deudas o posibilidad de impago.

En un informe publicado el viernes, el regulador planteó esta medida como solución al problema de los hogares y pequeños negocios con deudas que no pueden acceder al mercado libre de electricidad porque las eléctricas se niegan a firmar contratos de suministro con clientes potencialmente morosos.

La exigencia de avales no afectaría en ningún caso a la administración pública porque, según la CNE, ya cuenta con las suficientes garantías de pago mediante los intereses de demora, la suspensión de cumplimiento de contrato y el derecho a resarcimiento de perjuicios.

El 1 de julio de 2009 desapareció la tarifa eléctrica integral, de manera que todos los consumidores tenían que firmar contratos de suministro con las eléctricas a precios de mercado.

Como medida transitoria, la normativa habilitó una tarifa de último recurso (TUR), fijada por el Gobierno, para los consumidores finales conectados en baja tensión con potencia contratada de hasta 10 kilovatios (kW).

Sin embargo, algunos abonados sin derecho a la TUR no firmaron contratos de suministro en el mercado libre cuando cambió la normativa, sino que pasaron a alguna de las cinco comercializadoras de último recurso (CUR), que cobran un recargo como medida disuasoria. En la actualidad, este recargo ya supone un 20% adicional a la TUR, pero, a pesar de ello, el pasado mes de junio todavía había 205.506 abonados sin derecho a la tarifa regulada que no habían pasado al mercado libre.