Avances en las conversaciones

AENA y los controladores acercan posiciones para evitar la huelga

AENA y los controladores han acercado sus posiciones tras una nueva reunión maratoniana para negociar las condiciones laborales del colectivo. La posibilidad de una huelga parece que se aleja, pero los trabajadores reclaman una reunión con el ministro José Blanco para acelerar el acuerdo.

Los representantes de AENA y de los controladores aéreos echaron ayer el resto para tratar de evitar una huelga que podría tener unas consecuencias graves para la imagen y la economía de España por su impacto en un sector clave como el del turismo en pleno mes de agosto.

Responsables de la entidad pública que gestiona la navegación aérea y de la Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA) mantuvieron una nueva jornada maratoniana de reuniones que se inició a las 12 del mediodía y se prolongó hasta primera hora de la noche. Las negociaciones continuarán hoy por la mañana. Sobre la mesa, la docena de reivindicaciones planteadas por los controladores, a las que AENA ha ido respondiendo "una por una" logrando avances en seis de ellas, según explicaron desde el organismo.

El portavoz de USCA, Daniel Zamit, adelantó a este periódico que la posibilidad de llegar a un acuerdo era real. "Queremos lograr, al menos, un medio acuerdo", subrayó y agregó que esto parece posible después del cambio de actitud que han detectado en AENA y en el Ministerio de Fomento.

Buena disposición

En este sentido, insistió en que los controladores no quieren llegar a una huelga y que, si se ha planteado esta posibilidad, es por las posiciones que ha mantenido en el proceso negociador el departamento que dirige José Blanco. "Tienen que entender que las medidas que adopten las tienen que negociar con nosotros y no actuar a base de decretazos", apostilló.

"Sin embargo, parece que ahora la disposición es buena. Somos cautelosos pero estamos ilusionados ante la posibilidad de un acuerdo", afirmó. Pese a este acercamiento, a última hora de la tarde los representantes de USCA anunciaron que hoy van a solicitar un encuentro con el titular de Fomento para impulsar las conversaciones y acelerar el acuerdo final. A su juicio, ahora el principal escollo es la lentitud con la que la entidad pública está contestando a sus peticiones.

Las negociaciones de ayer incluyeron algunos puntos sobre el futuro de AENA y su modelo empresarial más allá de 2013, como el relativo a la integración en los centros de trabajo de los controladores que actualmente operan en las torres que se privatizarán. En general, los controladores consideran prioritaria la aplicación inmediata del último decreto sobre tiempos de actividad y descanso (que les garantiza seis días de libranza al mes). Asimismo, defienden la reincorporación de controladores mayores de 57 años que han sido apartados del servicio y una ampliación de la plantilla que cubra el déficit de personal.

También quieren eliminar la disponibilidad absoluta que tienen ahora en caso de que haya que atender necesidades de servicio y buscan mejorar los permisos familiares.

Según los representantes de USCA, ahora mismo su principal objetivo es conseguir una mejora en la jornada laboral que permita ampliar su tiempo de descanso. En este sentido, ayer propusieron unas rotaciones para no tener que trabajar, en ocasiones, hasta 28 días al mes.

AENA, por su parte, ha ofrecido garantías para que la retribución media de los controladores operativos se mantenga en los 200.000 euros anuales hasta 2013, siempre y cuando se mejore la eficiencia y se reduzca el absentismo.

También ha dado luz verde a los cambios de turno autorizados por la empresa entre los controladores, siempre que se garanticen la seguridad y el descanso. Además, los responsables de la entidad pública contemplan la posibilidad de que se pueda ajustar la jornada laboral anual a la carga de trabajo de cada centro y a los requerimientos reales de la actividad.

Ayer por la mañana, el vicepresidente tercero del Gobierno, Manuel Chaves, aprovechó una intervención en la Cadena SER para calificar como "razonables" las propuestas de AENA y censurar que los controladores defiendan sus privilegios en una época de crisis como es la actual. A juicio de Chaves, se pueden defender "derechos" pero no "privilegios". Además, criticó la "incertidumbre" generada con la amenaza de huelga, que se mantiene vigente.

Negociaciones

El sindicato USCA solicitará mañana una reunión con el ministro de Fomento, José Blanco, porque consideran que la tardanza de AENA en responder es el "principal escollo" para llegar a un acuerdo.

El presidente de Canarias, Paulino Rivero, aseguró que su Gobierno estudia iniciar acciones judiciales contra los controladores "por los perjuicios" que causan a la economía.

Unos 40 millones de coste al día

Líneas aéreas, agencias de viajes y hoteleros volvieron a criticar ayer la actitud de los controladores y su amenaza de huelga sin concretar como medida de presión para negociar con AENA.

Así, el presidente de la Asociación Española de Compañías Aéreas (AECA), Felipe Navío, desveló que ayer ya se estaban produciendo cancelaciones de vuelos por la incertidumbre generada ante el posible paro. En declaraciones a la emisora RAC1, Navío destacó, además, el impacto que esta amenaza tiene sobre las posibles reservas de vuelo de última hora, que eran "la esperanza del sector turístico".

Por su parte, el presidente de la patronal hotelera Cehat, Ramón Estalella, cifró en 40 millones de euros diarios el coste que podría llegar a tener una huelga de controladores, informa Europa Press. Por eso, se mostró muy indignado por el hecho de que un "pequeño" colectivo tenga en su mano "el pan de tres millones de trabajadores y de cerca de 400.000 empresas".

En la misma línea, el presidente de honor de la Federación Nacional de Agencias de Viajes, Jesús Martínez Millán, calificó de "perversa" la actitud de los controladores aéreos y lamentó que un colectivo de 2.000 personas pueda "poner en jaque a un país". Martínez apuntó que, incluso si la huelga no se hace efectiva, la "simple amenaza", que definió como una "espada sobre las cabezas de los mercados y los clientes", provocará pérdidas millonarias en el sector turístico. "Esta amenaza está poniendo en juego la reserva de última hora de miles y miles de personas", advirtió.