La mayoría del vertido se ha limpiado

BP empieza a cerrar el pozo siniestrado en el Golfo de México

El optimismo se está validando. BP ha informado que la primera fase de la operación static kill, con la que se quiere sellar el pozo siniestrado el 20 de abril en el Golfo de México, está saldándose con éxito. El Gobierno vigila los progresos de una intervención que aún está lejos de finalizar.

Ocho horas después de haber inyectado barro denso en el siniestrado pozo Macondo, BP dijo el miércoles que los primeros pasos en su estrategia de sellado definitivo estaban siendo positivos. El proceso aún está lejos de su fin y científicos del Gobierno, incluido el responsable de energía Steven Chu, están monitorizando la situación para asegurar que no hay marcha atrás en los progresos.

Aunque el presidente, Barack Obama, mencionó ayer los progresos en el Golfo, la Administración no va a celebrar este éxito hasta que se terminen los "pozos aliviadero" en los que se lleva tres meses trabajando y que asegurarán un cierre definitivo en una estructura cuyos daños tras la explosión no han podido ser totalmente analizados. Se espera que los "pozos aliviadero" estén listos en un par de semanas.

Mientras tanto, el Gobierno sigue evaluando las consecuencias del vertido de crudo, que se estima que haya superado los cuatro millones de barriles. Y para sorpresa generalizada, ayer se explicó que "la gran mayoría del crudo" que ha emergido del pozo ha desaparecido y una buena parte está siendo pasto de las bacterias, lo que está reduciendo su potencial contaminante. Así lo declaró ayer en un programa de televisión la asesora del departamento de Energía Carol Browner. "La gran mayoría del crudo ha sido contenido, se ha quemado o se ha limpiado", explicó. BP ha podido rescatar 800.000 barriles y ha habido fuegos controlados en la zona. Además, se han usado unos dispersantes que han levantado las suspicacias de los ecologistas.

Las declaraciones de Browner llegaron horas antes de que la Agencia Nacional Oceánica y Atmosférica emitiera un informe explicando que solo el 26% del vertido está aún en el agua o las costas y que se está disolviendo rápidamente. La noticia es buena a medias, ya que dado el calado del accidente, supone que aún envenena la superficie el crudo vertido que equivaldría a cinco accidentes del Exxon Valdez.

El futuro incierto de la moratoria de explotación

Después de los problemas en los juzgados, y a nivel político, que han planteado los sectores conservadores, la Administración Obama podría acabar con la moratoria a la explotación petrolera en aguas profundas antes de lo que preveía (30 de noviembre). Es algo de lo que se hizo eco ayer The Washington Post y que afecta a 33 pozos en las aguas del Golfo que ahora están parados. El Gobierno empezó ayer mismo una serie de foros públicos en Nueva Orleans para analizar las técnicas que se utilizan en este tipo de explotaciones y las medidas de seguridad y contingencia en caso de accidentes. La decisión sobre la moratoria dependerá en buena medida de las conclusiones que se saquen en los foros.