EDITORIAL

El blindaje de la diversificación

Santander ha cerrado la adquisición de un paquete de más de 300 oficinas de Royal Bank of Scotland (RBS) para reforzarse en el mercado de empresas de pequeño y mediano tamaño, así como en una franja geográfica del Reino Unido en la que tenía una presencia más limitada. Aunque el Reino Unido es un mercado financieramente maduro, seguramente con los más altos niveles de bancarización del mundo, la entrada del banco cántabro, siempre con adquisiciones, le garantiza una presencia en pie de igualdad con sus competidores. A partir de ahora, tras lograr una posición muy importante en depósitos y créditos, con más volumen en ambas variables que en España, la ventaja estará exclusivamente en la gestión, un aspecto en el que Santander siempre ha acreditado niveles muy exigentes, y más aún cuando la crisis ha puesto contra las cuerdas a grandes firmas mundiales.

Con la operación de ayer, Santander consolida un pilar básico para su cuenta de resultados y el crecimiento futuro, así como una diversificación geográfica que es el mejor antídoto y blindaje contra las crisis, por muy globales que sean. Reino Unido, Alemania, Brasil y Latinoamérica, Estados Unidos y, por supuesto, España. Sólo el mercado asiático sigue generando excepticismo en Santander, que sigue mirando oportunidades cada día.