Afrontará un desarrollo moderado el resto del año

S&P cree que el crecimiento europeo tocó techo en el segundo trimestre

La agencia de calificación de riesgos Standard & Poor's cree que el crecimiento europeo tocó techo entre abril y junio y que afrontará un desarrollo moderado en la última mitad del ejercicio, aunque próximo a ese punto de inflexión.

En un informe publicado hoy, la firma cree que como consecuencia de esa evolución el Producto Interior Bruto (PIB) español caerá el 0,5% en 2010 pero crecerá el 0,3% el próximo ejercicio (frente a la caída del 0,6% estimada anteriormente para este año y la mejora del 0,8% para 2011, que fue revisada en abril con medias de períodos más amplios de tiempo).

El analista jefe en Europa, Jean-Michel Six, explica que "el crecimiento del PIB de la eurozona en el segundo trimestre de 2010 podría ser perfectamente el más fuerte del año", de modo que los siguientes períodos registrarán un aumento menor, pero constante.

Standard & Poor's justifica sus previsiones en la mejora de la posición financiera del sector privado, junto con algunos datos macroeconómicos favorables publicados en los últimos meses, como el alza del PIB británico, los buenos datos de producción industrial en Alemania y Francia o la mejora del gasto de los consumidores en España y Grecia.

En cuanto a la deuda de familias y empresas, destaca especialmente el giro que se ha producido en España y Portugal, donde los hogares han pasado de ser prestatarios a prestamistas, lo que impacta de forma positiva en la economía porque la hace menos dependiente de la financiación extranjera.

"La velocidad del incremento (de los ahorros sobre la deuda) ha sobrepasado las expectativas de la mayoría de economistas, especialmente en Reino Unido, España y Portugal", señala el informe, que no obstante pone de relieve que el volumen de endeudamiento del sector privado (familias y empresas no financieras) sigue siendo elevado.

La firma estadounidense también valora el recorte de los déficit presupuestarios de los países europeos, aunque insiste en que tiene "pocas dudas de que el camino de vuelta a la estabilidad fiscal será largo, incierto y doloroso".