Videojuegos

Desembarca el grial de los juegos de estrategia

'Starcraft II' sale a la venta 13 años después y tras 5 de diseño y pulido.

Es una excepción casi única que un juego siga a la venta 13 años después de su publicación. Pero Starcraft se convirtió desde su aparición en 1997 en algo especial: el juego de estrategia en tiempo real por antonomasia. En consecuencia, la expectación ante la publicación el 27 de julio de su segunda parte, tras siete años de desarrollo, es máxima. Y cuando se han distribuido contraseñas para disfrutar del juego en una beta a través de internet, las pujas por conseguirlas se están elevando a varios cientos de dólares en Ebay.

Con estos antecedentes, y los 11 millones de unidades vendidas del primer Starcraft -e incontables copias ilegales-, cabe imaginar que hay millones de jugadores que aguardan la nueva entrega de los enfrentamientos entre los terrestres, los insectoides zerg y los aliens protoss en este Starcraft II: Wings of Liberty.

Pese a ese éxito seguro, y a que el juego ya pudo disfrutarse hace dos años en versiones iniciales, el perfeccionismo de Blizzard ha llevado a depurar el juego con la vista puesta, precisamente, en el mayor equilibrio posible: la idea es que el nuevo Starcraft también se convierta en un título de competición, absolutamente igualado en los potenciales de las tres razas que se enfrentan.

En la actualidad, las competiciones de Starcraft están aplastantemente dominadas por los jugadores coreanos. Starcraft ha sido llamado el deporte nacional coreano, con hechos tan significativos como la retransmisión televisiva de las partidas de los principales campeonatos. Sin embargo, algunos de los mejores jugadores de los otros títulos de estrategia en tiempo real planean pasarse a Starcraft cuando se publique, como es el caso del joven español de 18 años Pedro Moreno Durán, alias LucifroN, que ha estado por ejemplo entre los jugadores que han probado el equilibrio del nuevo programa.

El nuevo Starcraft tiene un aspecto visual lógicamente más pulido y evolucionado, pero mantiene la idea de Blizzard de no pedir a los ordenadores de sus usuarios una gran potencia de procesamiento, el eterno hándicap de los videojuegos de ordenador en comparación con la usabilidad de las consolas.

Además, al igual que la primera entrega, puede ser disfrutado tanto por un jugador en solitario, siguiendo una serie de escenarios que conforman una historia, o disputar batallas online con otros usuarios. Cada uno de los tres bandos tienen cualidades y defectos que equilibran siempre la competición, la lucha por los recursos y el combate.

Blizzard, una desarrolladora con 3 juegos en 10 años

Ni la actitud ni el éxito de Blizzard, la empresa responsable de este título, son comunes en el mundo de los videojuegos. Mantiene su posición destacada en la industria, con más de 2.500 empleados, pese a haber publicado sólo tres juegos en la pasada década: Diablo 2 (2000), Warcraft 3 (2003) y World of Warcraft (2004). Claro que este último mantiene más de 10 millones jugadores activos que pagan sus cuotas de unos 10 euros mensualmente, y acapara el 60% del juego online a nivel mundial.

Blizzard ha conseguido organizar exitosos congresos propios, las Blizzcons, y convertirse en el verdadero eje del videojuego profesional al crear campeonatos con importantes dotaciones económicas, con decenas de miles de euros como premio. Por cierto que los jugadores españoles consiguen muy buenos resultados en ellos y, por ejemplo, dominaron el pasado año los torneos europeos de Warcraft 3 y World of Warcraft.