El presidente elogia a los grupos que apoyaron el plan de ajuste

Zapatero prepara la aprobación del Presupuesto con el sostén del PNV

El debate del estado de la nación se interrumpió ayer sin nuevos anuncios, pero con la voluntad expresa de José Luis Rodríguez Zapatero de amarrar acuerdos con el PNV, Coalición Canaria y otros grupos minoritarios para sacar adelante los Presupuestos de 2011. En ello se va a volcar el Gobierno en las próximas semanas.

Zapatero prepara la aprobación del Presupuesto con el sostén del PNV
Zapatero prepara la aprobación del Presupuesto con el sostén del PNV

Resulta significativo que Zapatero despidiera ayer la segunda jornada del debate del estado de la nación con grandes elogios a los partidos que a finales de mayo hicieron posible, con su abstención, la aprobación del plan de ajuste. A Coalición Canaria y a la Unión del Pueblo Navarro (tres diputados en total) les dijo el presidente que su colaboración en esta votación crucial "figurará en la hoja de servicios con este país y su estabilidad económica". Con ambos piensa contar en la negociación que se ha abierto para sacar adelante el techo de gasto de 122.000 millones establecido para 2011, cuya votación se celebrará el próximo martes en el Congreso.

Consciente de que las fuerzas que voten el techo de gasto tendrán más sencillo entrar en la negociación de los Presupuestos que se abrirá en breve, Zapatero también ha calentado motores en este debate con el Partido Nacionalista Vasco. Si se dejan al margen las disquisiciones sobre la sentencia del Estatuto catalán, el diálogo cruzado entre el presidente del Gobierno y el portavoz del PNV, Josu Erkoreka, en el debate de la nación es el que arroja mayor número de claves sobre el escenario con el que puede encontrarse Zapatero en otoño.

Erkoreka le reprochó al presidente muchas cosas en un tono de gran dureza, pero sobre todo le recordó la tibieza con la que el Gobierno ha cumplido algunos de los compromisos contraídos con el PNV el año pasado cuando los nacionalistas hicieron posible la aprobación de los Presupuestos ahora vigentes. El Concierto vasco ha quedado blindado, pero inmerso en una cierta inseguridad jurídica ya que hay dos comunidades que han recurrido este blindaje, en el caso de La Rioja con el apoyo del Partido Socialista. La bahía de Pasajes ha carecido de la cobertura financiera prevista, al igual que la Y vasca. Tampoco se han transferido las políticas activas de empleo. El PNV dice sentirse, en palabras de Erkoreka, como un "kleenex" de usar y tirar. Y para colmo, este cúmulo de agravios convive con una incomunicación casi total entre el lendakari Patxi López y los nacionalistas en el País Vasco. Pese a todo, Erkoreka señaló la disposición de su partido "a hablar y a pactar, a participar en acuerdos políticos porque somos más amigos del entendimiento que del desencuentro".

La respuesta de Zapatero a este malestar del PNV y a sus demandas se resume muy bien en esta frase: "Puedo entender su mensaje, lo puedo entender y actuaré en consecuencia".

El cauce de diálogo entre el Gobierno y el PNV vuelve a estar, pues, plenamente operativo y en el descansa la esperanza de Zapatero para sacar adelante los Presupuestos del año que viene, evitando de esta forma el temido adelanto electoral.

El presidente se comprometió también ayer con Coalición Canaria a cumplir todos los compromisos financieros que el Gobierno ha contraído con el archipiélago. La aritmética presupuestaria se complementaría con el voto añadido de UPN, a la que Zapatero también agradeció ayer los servicios prestados "a este país".

El Gobierno dice haber evitado la "muerte dulce" de las cajas

De no haberse procedido al proceso de fusiones a punto de finalizar, las cajas de ahorro hubieran tenido una "muerte dulce". Así lo argumentó ayer José Luis Rodríguez Zapatero en la segunda jornada del debate del estado de la nación, donde vinculó la reforma del sistema financiero con la necesidad de ajustarlo al estallido de la burbuja en el sector inmobiliario.

El presidente se mostró contrario a crear una banca pública, como le propusieron algunos grupos minoritarios como el BNG, porque, a su juicio, un paso así sería "extraordinariamente peligroso" para cumplir con los objetivos de déficit que se ha fijado el Gobierno. En este contexto, Zapatero recordó que el Instituto de Crédito Oficial está ejerciendo como una especie de semibanca pública, pues a través del mismo el Estado ya ha asumido riesgos por 22.000 millones de euros a través de préstamos a empresas y particulares.

El jefe del Ejecutivo se ve como "socialdemócrata progresista"

A Zapatero se le ha acusado en este debate de casi todo. Joan Ridao (ERC) considera que ha pasado por una "liposucción ideológica", el BNG le ha reprochado haberse convertido al neoliberalismo. El PNV le ha comparado con un conductor borracho y otros grupos le han adelantado que no le comprarían un coche usado. La metamorfosis sufrida por el presidente del Gobierno desde que acometió el plan de ajuste que le exigía la UE la ha metabolizado él mismo en esta frase. "No respondo a una concepción neoliberal, que realmente me es muy extraña, se puede intentar ser coherente toda la vida ideológicamente, ser, como soy, una persona socialdemócrata progresista, pero lo que no se puede hacer es ir y darte un golpe contra la pared por tus concepciones ideológicas. Si hay que reducir el déficit, se reduce el déficit". Esta confesión se la hizo ayer Zapatero a la diputada Uxue Barkos, de Nafarroa.