Consejo de Ministros

El Gobierno quiere generar 500.000 empleos en cinco años en innovación

El Gobierno quiere movilizar 6.000 millones de euros de inversión privada en I+D, crear medio millón de empleos de media y alta tecnología y duplicar el número de empresas que hacen innovación para colocar a España en 2015 en el noveno puesto de la innovación mundial y contribuir así al cambio del modelo productivo.

España ocupa en la actualidad el puesto 19 del ránking internacional de la innovación, y el objetivo de escalar diez puestos es una de las principales metas de la Estrategia Estatal de Innovación, aprobada hoy en el Consejo de Ministros.

Para ello, es necesaria la inversión privada y duplicar el número de empresas que hacen innovación, incorporando a 40.000 más, pero también la inversión pública.

El Gobierno calcula que este año destinará 6.720 millones de euros al "impulso de una economía más innovadora y competitiva", partida proveniente de todos los Ministerios que hacen innovación y comprometida en los Presupuestos Generales del Estado de 2010. De esta cantidad, 4.012 millones de euros irán destinados a mejorar el entorno de financiación de la innovación.

La Estrategia Estatal de Innovación contribuye, precisamente, a la "eficiencia" del gasto de innovación y coordina y alinea las actuaciones de toda la Administración General del Estado con un mismo rumbo: impulsar el desarrollo tecnológico y la innovación como eje fundamental en el cambio de modelo productivo en España.

Se trata, según el Ministerio de Ciencia e Innovación, de "acelerar" la recuperación económica, "consolidar" un crecimiento más sostenible y "generar" empleo. La estrategia se proyecta en el horizonte 2020 en línea con los objetivos de la Estrategia Europa 2020 y se estructura en dos etapas.

La primera, 2010-2015, pretende resolver la "brecha actual" entre la situación de la innovación en España y la que le corresponde por su capacidad científica y económica, mientras que la segunda, 2016-2020, buscará la convergencia con los países líderes en innovación.

Conseguir el objetivo de la primera etapa supone alcanzar en 2015 una inversión en I+D privada de 6.000 millones de euros, duplicar en ese período el número de empresas que hacen innovación y aumentar el número de empleos de media y alta tecnología en medio millón.

Para conseguir estos objetivos, la estrategia comprende un conjunto de actuaciones que se desarrollan en torno a cinco ejes: generación de un entorno proclive a la innovación; fomento de la innovación desde la demanda pública; proyección internacional; fortalecimiento de la cooperación territorial y capital humano.

En el primero se integran todas las actuaciones orientadas a lograr un entorno de financiación que incentive y facilite las actividades innovadoras, por lo que se mejoran las herramientas de financiación pública de la innovación y se promueven instrumentos diversos con participación del sector privado, como la financiación bancaria, el capital riesgo o los mercados secundarios de bolsa.

En cuanto a la demanda pública, la estrategia ha identificado un conjunto de compras públicas dependientes del Estado y las Administraciones Locales, a través del Fondo Estatal para el Empleo y la Sostenibilidad Local. Estas compras suman más de 1.700 millones de euros en 2010 y se trata de "oportunidades de negocio" para empresas innovadoras en ámbitos como la economía verde o la economía de la salud.

La estrategia, en el tercer eje, apuesta por facilitar que las empresas innovadoras internacionalicen sus actividades de I+D+i, para lo que en 2010 se refuerzan actividades de promoción exterior en tecnología e innovación en Japón, Corea, China, India, EEUU, Marruecos, Chile, Brasil, México y Sudáfrica.

El cuarto y último eje desarrollan actuaciones para ahondar en el consenso de las administraciones para una difusión de la innovación en todo el territorio y a todo el tejido productivo, con especial énfasis en las pequeñas y medianas empresas, y medidas para incrementar la incorporación de talento innovador a empresas.