COLUMNA

Una bofetada a los accionistas de PT

España puede haber derrotado a Portugal en el Mundial de fútbol, pero no está teniendo mucha suerte fuera de la cancha. En un cambio brusco, el Gobierno luso ha utilizado su acción de oro en Portugal Telecom para rechazar la oferta de 7.150 millones de euros que Telefónica hizo por la participación conjunta que la empresa portuguesa posee en las compañías de móvil brasileñas. La decisión es una bofetada a los accionistas de PT, el 74% de los cuales ya había votado a favor de la oferta. La UE no debe dejar que Lisboa se salga con la suya.

No era ningún secreto que el Portugal se oponía a la venta. José Sócrates, primer ministro luso, había dicho públicamente que Vivo, la sociedad de PT y Telefónica en Brasil, es un socio estratégico e instruyó a la financiera estatal Caixa Geral de Depósitos, que votara en contra de la oferta de Telefónica con el 7,3% que tiene en PT.

Aun así, la decisión de Lisboa es chocante. Es difícil entender cómo el Gobierno argumenta que el bloqueo de la venta de un operador de móvil en Brasil beneficia el interés nacional. Además, al vetar la oferta cuando los votos se contaban, el Gobierno ha privado a los accionistas de PT de una oferta atractiva. Telefónica había convencido de la venta a los accionistas de PT tras mejorar su oferta en el último momento. æpermil;sta representaba casi diez veces el Ebitda de este año de la compañía y equivalía al 96% de la capitalización de PT en el mercado.

Es poco probable que sea el final de la historia. Telefónica quizás agotará los medios legales para revocar la decisión de Portugal. En el ínterin, puede complicar la vida a PT intentando bloquear los pagos de dividendos de Vivo. El Tribunal Europeo de justicia resolverá el 8 de julio si la acción de oro de PT es legal. La última decisión de Lisboa debería dar más argumentos al TJCE para declararla ilegal, pero esto puede llevar tiempo.

Por Fiona Maharg-Bravo