900 despidos en Figueruelas

General Motors retira las solicitudes de avales estatales en Europa para Opel

La firma automovilística alemana Opel, propiedad del consorcio estadounidense General Motors, ha decidido revocar todas las peticiones de avales realizadas a los gobiernos de los países en los que cuenta con presencia industrial en Europa, entre ellos España, que contempla la supresión de 8.300 empleos, 900 de ellos en Figueruelas (Zaragoza).

La corporación explicó que, a pesar de esta decisión, sus necesidades de fondos se mantienen sin variaciones respecto al Plan de Viabilidad que fue presentado hace siete meses. De esta forma, la firma indicó que su intención es obtener estos fondos internamente, después de que Alemania denegara el apoyo financiero solicitado.

Opel, que expresó su gratitud a los gobiernos de España y Reino Unido por su disponibilidad a ofrecer garantías, indicó que la validez y las razones para solicitar avales públicos no han cambiado, aunque destacó que el proceso ha demostrado ser mucho más complejo y largo de lo que habían previsto, además de que los resultados todavía no se conocen y permanecen "inciertos".

La marca señaló que en estas circunstancias y, dado que el proceso de petición de financiación para el plan de reestructuración necesita avanzar rápidamente, ha decidido financiar el plan de forma interna. Asimismo, resaltó que su matriz ha mejorado recientemente su posición financiera, lo que ha sido clave a la hora de tomar esta decisión.

Agradecimiento a España y Reino Unido

"Agradecemos el apoyo recibido de ciertos gobiernos, especialmente de Reino Unido y España, pero necesitamos movernos", explicó el presidente de General Motors Europa y presidente de consejo de administración de Opel/Vauxhall, Nick Reilly.

El Gobierno de Reino Unido se había comprometido a otorgar garantías para el plan de reestructuración de la firma automovilística por un importe de 330 millones de euros, cifra similar a la que tenía previsto conceder el Gobierno de España. No obstante, el importe total requerido por la empresa se elevaba a 1.800 millones de euros.

Igualmente, Reilly destacó que la decisión del Gobierno de Alemania de no conceder los avales para financiar el plan de reestructuración de Opel "fue decepcionante" y explicó que eso significaba que la conclusión de esas garantías podía retrasarse durante meses.

"Para ser claros, nuestras necesidades de financiación no han cambiado y creíamos que las garantías disponibles para otras empresas europeas bajo el programa de la UE para paliar el impacto de la crisis económica, podrían estar igualmente disponibles para Opel/Vauxhall", aseguró.

Pérdida de tiempo

No obstante, Reilly indicó que después de un largo proceso de negociación con los gobiernos, "éste no ha sido el caso" y mostró su agradecimiento a General Motors que con su apoyo permite a Opel avanzar, sin tener que esperar a contar con planes de financiación "inciertos" y afirmó que su empresa no podía seguir perdiendo tiempo en negociaciones. "Con estos nuevos productos y con el impacto de la reestructuración, esperamos volver pronto a la rentabilidad", aseguró el máximo responsable de Opel en Europa.

Opel indicó que los estados federales alemanes mostraron la semana pasada su buena disposición en iniciar nuevas negociaciones, después de que la empresa llegara a un acuerdo con los sindicatos europeos de la firma sobre la reestructuración, así como sobre ahorros de costes y para futuras inversiones en productos. Opel apuntó que estos acuerdos no están ligados a las garantías públicas.

La filial alemana de General Motors puntualizó que una vez cerrados estos acuerdos y decidido retirar las solicitudes de avales públicos está en disposición de concentrarse en la implementación de su plan de reestructuración, principalmente en su programa de inversión de 11.000 millones de euros en futuros nuevos productos, que fue anunciado el pasado mes de febrero.