Tras diez horas de negociación

Finaliza sin acuerdo la última reunión para pactar la reforma laboral

El Gobierno y los agentes sociales finalizaron esta madrugada sin acuerdo, tras diez horas de negociación, la que podría ser la última reunión sobre la reforma laboral, por lo que se abre la vía a aprobar finalmente la reforma por decreto el próximo miércoles 16 de junio. El Gobierno quemó ayer su último cartucho al presentar una oferta destinada a desbloquear el debate de los costes del despido.

Las luces de la primera planta del Ministerio de Trabajo permanecieron encendidas hasta las seis de esta mañana, durante la reunión mantenida entre el Gobierno, la patronal CEOE y los sindicatos CC OO y UGT, que no lograron, por segunda vez en esta legislatura, alcanzar un acuerdo para reformar el mercado de trabajo.
Las luces de la primera planta del Ministerio de Trabajo permanecieron encendidas hasta las seis de esta mañana, durante la reunión mantenida entre el Gobierno, la patronal CEOE y los sindicatos CC OO y UGT, que no lograron, por segunda vez en esta legislatura, alcanzar un acuerdo para reformar el mercado de trabajo.

Tras el encuentro, que se duró más de diez horas, Gobierno, empresarios y sindicatos no consiguieron acercar unas posturas distanciadas desde hace meses y perdieron la oportunidad de sacar adelante una reforma pactada, tal y como pretendía el Ejecutivo.

A partir de ahora, el Gobierno tendrá que elaborar el borrador del nuevo decreto y empezar a negociar con los grupos parlamentarios para asegurarse el apoyo al texto en el Congreso de los Diputados. Según confirmaron fuentes sindicales a Europa Press, el Gobierno enviará el texto del eventual decreto el viernes a los sindicatos y se reunirán por la tarde para evaluarlo. Con la CEOE celebrarán un encuentro diferente.

Una vez más han sido las diferencias sobre el abaratamiento del despido las que han vuelto a complicar un acuerdo que finalmente ha fracasado tras dos años de desencuentros. De hecho, fuentes sindicales aseguraron que han sido las posiciones maximalistas de la CEOE las que han impedido el acuerdo.

æpermil;sta es la segunda vez en esta legislatura que fracasa el proceso de diálogo sobre la reforma, ya que el pasado mes de julio se rompieron también las negociaciones ante la insistencia de la patronal por reducir cotizaciones sociales.

Tras el nuevo fracaso, el Ejecutivo tendrá que empezar a buscar el apoyo de los grupos políticos para sacar adelante la reforma en el Congreso, sólo unas semanas después de que consiguiera dar 'luz verde' al decreto antidéficit por un solo voto de diferencia.

Además, el Gobierno corre el riesgo de tener que hacer frente a una huelga general, ya que los sindicatos llevan semanas advirtiendo de que si la reforma lesiona los derechos de los trabajadores con medidas como el abaratamiento del despido convocarán una movilización de este tipo.

Despido más barato

La música del decreto que tendrá que elaborar el Ejecutivo va en esa dirección, puesto que previsiblemente planteará que los despidos en empresas en crisis puedan tener una indemnización de 20 días, en lugar de los 45 días que acaban pagando normalmente los empresarios. De la misma forma, el Gobierno podría facilitar el despido por causas objetivas, de 20 días, basado en razones económicas, tecnológicas y organizativas, y extender el contrato de fomento del empleo estable, de 33 días de indemnización por despido improcedente, frente a los 45 días de los indefinidos ordinarios.

La idea del Ejecutivo sería la de universalizar este contrato, de forma que pudiera hacerse a todos los colectivos (ahora están excluidos los varones de 30 a 45 años).

Asumir parte del coste

Una de las novedades planteadas en la reunión de esta madrugada ha sido la posibilidad de que el Fondo de Garantía Salarial (Fogasa) asuma el pago de ocho días en las indemnizaciones por despido.

Esta propuesta, que abarataría el coste del despido para los empresarios y no para los trabajadores, sí cuenta con el visto bueno de los empresarios y de los sindicatos porque no supone una pérdida de derechos.

El modelo alemán, que permitiría combinar la reducción de jornada con compensaciones externas, y el modelo austriaco, basado en la creación de un fondo nominal, nutrido con aportaciones empresariales, que el trabajador podría cobrar al ser despedido o guardar para más adelante si cambia de empresa, son otros asuntos que podrían formar parte del decreto del Gobierno.