Administraciones públicas

Corredor destituye a su jefe de gabinete y reordena la cúpula de Vivienda para ahorrar

La ministra de Vivienda, Beatriz Corredor, tiene previsto destituir en los próximos días a su jefe de gabinete, Álvaro Muñoz, cuyas funciones pasarán a ser desempeñadas por la actual directora general de Arquitectura y Política de Vivienda, Anunciación Romero.

Fuentes oficiales de este departamento no confirmaron ni desmintieron esta posibilidad, mientras otras fuentes consultadas dan por segura la salida del jefe de gabinete de la ministra. Los motivos que han propiciado este cese no están relacionados con la existencia de discrepancias relativas a la labor desempeñada por el jefe de gabinete, sino que se trata de adelgazar la estructura de la cúpula del ministerio para ahorrar costes.

En este mismo sentido se enmarcaría la posibilidad, hasta el momento sólo estudiada, de que Romero asuma también las competencias de la actual directora general de Suelo y Políticas Urbanas, Rosario Alonso, lo cual permitiría prescindir de una dirección general. La reestructuración será confirmada vía acuerdo del Consejo de Ministros en los próximos días.

Frente a los severos ajustes decretados para otros departamentos ministeriales, como es el caso del de Fomento, obligado hasta finales de 2011 a aplicar un tijeretazo en las inversiones de al menos 6.400 millones de euros, la cartera que dirige Corredor no se encontraba entre las más afectadas por el plan de reestructuración de la Administración Central del Estado.

Menos presupuesto

Sin embargo, no es menos cierto que en los Presupuestos del Estado para este ejercicio Vivienda ya sufrió un ajuste del 6,8% en los recursos disponibles, uno de los descensos más notables. En cuanto a su estructura, es uno de los ministerios que dispone de menos efectivos.

Esta es una de las circunstancias, así como el hecho de que la mayor parte de las competencias en materia de vivienda están transferidas a las comunidades autónomas, que esgrime el PP para justificar la desaparición de Vivienda. Así, en lugar de congelar las pensiones y bajar el salario de los funcionarios, el PP propone suprimir la Vicepresidencia Tercera y los ministerios de Igualdad y Vivienda; fusionar el Ministerio de Educación con el de Cultura, y el de Trabajo e Inmigración con el de Sanidad.