Tras colocar una campana de contención

BP aumenta a 2,36 millones de litros el crudo recogido del pozo en 24 horas

La compañía British Petroleum (BP) ha aumentado en las últimas 24 horas a 14.800 barriles el crudo recogido mediante la campana instalada sobre el pozo abierto en el Golfo de México, informaron hoy las autoridades estadounidenses.

En su rueda de prensa diaria para informar de los progresos en la lucha contra el vertido, el almirante de la Guardia Costera de Estados Unidos Thad Allen, coordinador de las labores de contención, señaló hoy que esa campana, instalada la semana pasada, ayuda a limitar el escape.

En las últimas 24 horas, aseguró, se han recogido más de 14.800 barriles de petróleo (2,36 millones de litros) y desde que se instaló la campana "ha aumentado constantemente" la cantidad de crudo recuperado.

El lunes, Allen había indicado que la cantidad diaria de crudo había alcanzado los 11.000 barriles, o 1,75 millones de litros.

Después de varios intentos fallidos, BP colocó el viernes una campana de contención sobre el pozo con cuatro aberturas para que el crudo empezara a fluir por una tubería hacia el buque de exploración "Discover Enterprise".

Aunque la situación ha mejorado, el flujo de crudo al mar no se ha detenido completamente, recordó el alto mando militar.

El almirante enfatizó que aunque no se ha conseguido parar el vertido, causado por la explosión y posterior hundimiento de una plataforma de BP el pasado 20 de abril, se emplean "todos los medios que tenemos" para luchar contra el derrame, la peor catástrofe ecológica en la historia del país.

El mayor problema ahora es cómo almacenar el volumen de petróleo que sigue saliendo del pozo, ya que la capacidad de los barcos que lo almacenan en la superficie se queda corta, y cómo aumentar la operatividad para limpiar los millones de litros ya derramados en el agua.

Según los cálculos del Servicio Geológico de Estados Unidos, desde la explosión del 20 de abril que destruyó la plataforma de perforación "Deepwater Horizon", en la que murieron once empleados, manan del pozo entre 12.000 y 19.000 barriles diarios (159 litros cada uno).

Los cálculos preliminares realizados por un grupo de científicos indican que el pozo ha vertido al mar entre 71 y 147 millones de litros de petróleo.

Según indicó Allen en su rueda de prensa, miembros de la Administración se reunirán con representantes de BP para evaluar cómo se gestionan las solicitudes de indemnización de las personas afectadas por el derrame.

El objetivo es analizar si es necesario que el Gobierno supervise las gestiones ya que, según dijo, el lunes recibió una avalancha de reclamaciones.