Ante la debilidad de la economía española

Fitch rebaja la calificación de Sabadell, Bancaja, CAM y Banco de Valencia

Fitch Ratings ha rebajado de forma simultánea la calificación a Banco Sabadell , Bancaja, CAM y Banco de Valencia ante la debilidad de la economía española y su alta exposición al sector inmobiliario.

La rebaja en el rating del Sabadell, que pasa de ''A+'' a ''A'', con perspectiva estable, refleja el deterioro en los indicadores de calidad de sus activos, principalmente debido a su exposición al sector promotor, así como al contexto de debilidad económica española y a sus perspectivas.

Fitch prevé que tanto 2010 como 2011 permacecerán desafiantes para el banco, y destaca la fuerte correlación que tiene la evolución del Sabadell con la economía española, que ha sufrido una abrupta caída en el mercado inmobiliario.

Por otro lado, la agencia de calificación de riesgos destaca la solidez de la banca minorista del Sabadell, sobre todo frente a las pequeñas y medianas empresas, así como las mejoras acometidas en eficiencia y niveles de capital.

SABADELL 0,71 -1,23%

Aunque el entorno operativo en que se desenvolverá el Sabadell seguirá siendo desafiante, la entidad que preside Josep Oliú cuenta con una buena red comercial con la que obtiene ingresos recurrentes, destaca Fitch.

La agencia de calificación crediticia también pronostica un crecimiento de las comisiones del Sabadell y destaca que el control de los costes es uno de los focos en los que centra esfuerzos, por lo que debería ser capaz de alcanzar niveles de rentabilidad razonables.

En el caso de Bancaja, la firma de calificación ha rebajado su nota a largo plazo desde 'BBB+' hasta 'BBB', pero mantiene la perspectiva estable. Por su parte, también ha rebajado el rating a corto plazo desde 'F3' a 'F2'. Fitch asegura en su comunicado que el cambio de la nota se debe al deterioro de los activos de Bancaja y al beneficio operativo de la entidad enmacardo dentro de la debilidad de la economía española. La agencia cree que la recuperación de la economía española será muy leve en los próximos años.

Fitch asegura que el mayor riesgo de Bancaja radica en sus hipotecas, que experimentaron un crecimiento del 31% en el periodo comprendido entre 2004 y 2007, lo que se traduce en una elevada concentración al sector inmobiliario.

Otra de las entidades que se ha visto afectada por el cambio de rating de Fitch ha sido Caja de Ahorros del Mediterráneo, que ha visto como su nota a largo plazo se ha reducido desde 'A-' hasta BBB+' con perspectiva negativa. Fitch asegura en su comunicado que la CAM sigue teniendo una alta exposición al sector inmobiliario y a la construcción y una gran cartera de inmuebles.

La agencia de calificación asegura que no ha tenido en cuenta en esta revisión el acuerdo alcanzado por la CAM para realizar una fusión virtual junto con Cajastur -que adquirió la quebrada CCM el año pasado-, Caja Cantabria y Caja Extremadura y que el cambio de rating se debe a los fundamentales de la entidad. Una operación que de llevarse a cabo finalmente dará lugar a la tercera mayor caja de ahorros.

Banco de Valencia también ha visto como Fitch reducía su calificación crediticia a largo plazo, que pasa a 'BBB' desde 'BBB+' pero mantiene una pespectiva estable. La entidad subraya, por un lado, el elevado apalancamiento y presiones de liquidez de Banco de Valencia, y por otro, su buena red comercial en la región de Valencia.

Ratings de la Comunidad Autónoma Vasca, Alava y Gipuzkoa

Fitch ha confirmado la calificación de los ratings de la Comunidad Autónoma Vasca y los territorios de Alava y Gipuzkoa a largo plazo como 'AAA', aunque con una perspectiva 'negativa', según los datos hechos públicos hoy por la agencia de calificación crediticia. A corto plazo, las tres entidades obtienen una calificación de 'F1+'.

La calificación de 'triple A' para la Comunidad Autónoma y los territorios de Alava y Gipuzkoa se realiza después de que el pasado 28 de mayo Fitch rebajara la calificación del rating de España de 'AAA' hasta 'AA+', aplicando el criterio de que entidades "subnacionales" pueden obtener una calificación mayor que los Estados a los que pertenecen si cumplen determinados criterios. En este sentido, Fitch señala que, en el caso vasco, las entidades calificadas poseen importantes competencias fiscales y autonomía.

La agencia indica que realizará un control del desarrollo de economía regional, la ejecución de planes por las administraciones para estabilizar el crecimiento del deuda y mejorar su actuación presupuestaria a corto plazo, ya que de no cumplir estos objetivos podría rebajarse los ratings a largo plazo.