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Extremadura potencia la competitividad de su sector ganadero

Carnes más jugosas, tiernas y de mayor calidad

En una espesa dehesa de la localidad de Guareña (Badajoz) se amamantan unos corderos merinos recién esquilados por la llegada del calor. Un entorno con forrajes amarillos, blancos y morados que denotan la primavera y la mayor fertilidad del campo por las lluvias invernales. Es Extremadura, una región puramente agropecuaria. Cuatro millones de hectáreas, cuya mitad se aprovecha para la explotación ovina, porcina y de vacuno.

La carne es uno de sus principales bienes de consumo, pero los ganaderos quieren convertirla ahora en el atractivo de la región, tanto dentro como fuera. En un producto único y de calidad. ¿Qué lo garantiza? La producción de una raza autóctona, un sistema de alimentación mixto (leche materna y pastizales de la dehesa), un adecuado proceso de maduración y un estricto control sanitario. Peculiaridades que le proporcionan una textura jugosa, tierna y agradable al paladar.

La Unión Europea y el Gobierno español han destinado 4,8 millones euros para promocionar las carnes que se producen bajo este esquema. "Carnes únicas, de tierras únicas" es el lema. A todas se les coloca el sello Indicación Geográfica Protegida (IGP), un aval de la Comisión Europea, y la denominación de origen, el lugar de elaboración. Este programa se extiende también a Castilla y León, Castilla La Mancha, Galicia, Asturias, Aragón, Navarra y El País Vasco. Pretende diferenciar la producción ovina y vacuna extremeña de la de sus competidores. Pero, a la vez, incentivar el desarrollo rural, al fijar población en zonas rurales periféricas y despobladas. Corderos únicos

Extremadura es la mayor productora de ovino de España, después de Castilla y León. Aunque esta última se aprovecha para el sector lácteo. El Consejo Regulador del Cordero de Extremadura (Corderex) registra 498 explotaciones con un censo de 418.363 ovejas en 2009, un 26% más que el año anterior. Pese a la mayor producción, se sacrifica poco (39.000) por el escaso desarrollo del sector industrial, según Raúl Muñiz, de Corderex. Esta entidad certificó 350.000 kilos en 2009, un 50% más que en 2008.

Su consumo es mínimo. Tan sólo tres kilos por habitante por año y más en épocas puntuales, como Navidad. Madrid, Cataluña y Aragón son los principales mercados. Francia e Italia, en el extranjero. Estas exportaciones son del 5% de la producción.

Más al centro, en el municipio de Cáceres y cerca del Parque Nacional de Monfragüe, se explota el ganado vacuno. La comunidad genera el 25% de la producción. El Consejo Regulador Ternera de Extremadura censa 400.000 vacas que generan 300.000 terneros al año; sólo se sacrifican 90.000. Esta entidad certifica unos 7.000. El consumo es mayor que el de cordero, hasta siete kilos por habitante. Las exportaciones representan apenas el 10% y la mayor parte va a Portugal.

"Mercosur es un riesgo para los productores"

El acuerdo alcanzado la semana pasada entre la UE y Mercosur (Argentina, Uruguay, Brasil y Paraguay) para reanudar las negociaciones de libre comercio no agrada a los productores. Pese a las ayudas, los ganaderos afirman que el sector lleva más de seis años en crisis. Los altos costes de producción, de mano de obra y de Seguridad Social son sus principales cargas. Además, la falta de industrias que transformen la fabricación primaria y los controles sanitarios y medioambientales son "muy exigentes". Por eso dudan de que el comercio con Sudamérica beneficie a los productores, no sólo españoles, sino europeos. "Si se suprimen los aranceles y se amplían las cuotas de importación la economía de explotaciones se viene abajo. Es una competencia desleal. Sus costes son más baratos y sus exigencias menores", afirma Enrique de Muslera, de Ternerex. Brasil y Argentina son las principales amenazas. Ante esto, reclaman que la apertura incluya políticas de protección, se limiten las cuotas de importación y que se le pague al productor el precio real de explotación. Y sobre todo, que no desaparezcan las subvenciones. "El sector depende de las ayudas. Esperamos que no se acaben", subraya Juan María Vázquez, consejero de Agricultura.

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