Vida profesional

Los médicos rurales migran a las regiones con mejor salario

Murcia, la comunidad que mejor paga, atrae a facultativos catalanes y andaluces

Ser médico rural implica muchos sacrificios. Requiere múltiples desplazamientos ante la dispersión de los núcleos de población; exige una dedicación casi exclusiva, especialmente en lugares de menos de 4.000 habitantes donde no sólo desarrolla una medicina asistencial sino de urgencias; y por si fuera poco, apenas existe posibilidad de ampliar conocimientos a través de la investigación.

A pesar de ello y según el estudio Retribuciones de cuatro tipos de médico, elaborado por el Consejo General de Colegios Oficiales de Madrid, en España existen 19.000 facultativos que ejercen en el medio rural, del total de 40.000 doctores de asistencia primaria. Todos ellos practican la profesión en zonas con menos de 15.000 habitantes, pero su salario no resulta, ni mucho menos, equiparable.

La media se sitúa en 66.565 euros brutos anuales para cuatro tipo de doctores que van desde el propietario con 21 años de experiencia (siete trienios), sin exclusividad al servicio público de salud, ni guardias, hasta el interino con dedicación completa y guardias. Al mes, esta media se convierte en unos 5.000 euros brutos.

En España existen 19.000 facultativos que trabajan en el medio rural

Murcia es la comunidad donde más cobran. Un médico sin plaza fija (1.000 tarjetas sanitarias asignadas), con dedicación exclusiva al servicio público de salud y una media de 50 horas de guardia al mes, llega alcanzar una retribución bruta anual de 73.823 euros. En el mismo caso, un andaluz tiene el salario más bajo de todo el territorio nacional, unos 57.835 euros, lo que supone una diferencia de 16.400 euros al año. También, muy por debajo del salario murciano, se encuentra el valenciano, con 60.167 euros y el catalán, con 60.427 euros.

Estas diferencias salariales y la proximidad de las regiones han empezado a originar una mayor demanda por las plazas mejor retribuidas, lo que podría originar "la descapitalización de algunos medios rurales", según explica Vicente Matas, director del estudio y vocal del Colegio de Granada.

En opinión de Josep Fumadó, vocal de la sección de atención primaria rural del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos, esta situación se empieza a observar ya en Cataluña, donde asegura que existe una amenaza real de "debacle". Por esta razón, solicita tomar medidas urgentes. "Hay que mejorar los sueldos de los médicos rurales y llevar a cabo una reforma de la atención primaria", explica.

España también se encuentra entre los países de Europa que menos paga a este tipo de facultativos. La banda salarial se sitúa entre los 60.585 de mínima y los 78.653 euros de máxima. En el Reino Unido, por el contrario, oscila entre 90.000 a 144.000 euros al año, aunque en este país no se agregan las horas extraordinarias. En Francia, se encuentra entre 60.000 y 115.000 euros. También en Estados Unidos, el salario de un médico rural resulta mucho más alto, entre 116.000 y 135.000 euros.

Por todos estos motivos, Serafín Romero, secretario general del Consejo General de los Colegios Médicos, considera que es preocupante el recorte realizado por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, ya que en el caso de los médicos la rebaja retributiva podría ser superior al 5% previsto para el resto de los funcionarios. "En los últimos años se estaba haciendo un gran esfuerzo para reducir estas diferencias entre comunidades autónomas, algo que podría quedar ahora truncado".

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"La sostenibilidad del sistema está en entredicho"

Los médicos sienten que el recorte salarial del Gobierno va más allá de su dimensión económica al ser un indicador fiable del grado de reconocimiento social. Por esta razón, aunque la Confederación de Sindicatos Médicos (CESM) ha decidido abstenerse como institución de apoyar la huelga de empleados públicos del próximo 8 de junio, admite entender que sus afiliados se sumen a la misma. El sindicato advierte que "la sostenibilidad del sistema está en entredicho mientras no se pongan en práctica medidas de sentido común que hoy más que nunca parecen inaplazables".

En este sentido, señalan que es urgente que "el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS), sobre el que en teoría recae el gobierno de los 17 servicios autonómicos de salud (18 contando al de Ceuta y Melilla), funcione con criterios cohesionadores y ejecutivos". Desde su punto de vista, las decisiones se deberían tomar por mayoría y requerir un cumplimiento obligatorio. "De este modo, se evitarían espectáculos tan penosos como la imposibilidad de llegar a calendarios vacunales comunes, o, sin ir más lejos, la adopción de discrecionales políticas de recursos humanos que coartan nuestro derecho a la libre movilidad en el conjunto del sistema" asegura el CESM en un comunicado.

No es lo único. Los presupuestos que reciben las comunidades autónomas para sanidad deberían ser "finalistas", y no dedicarse a otros fines.

También apuntan que resulta necesario incrementar la productividad y eficiencia del sistema mediante un plan estructural de reformas que contemple dos objetivos básicos: la reducción al mínimo de la burocracia y el fin del intervencionismo político.