Las medidas de ajuste, a debate

Los grupos parlamentarios tranquilizan a una delegación del FMI

Una delegación del Fondo Monetario Internacional encabezada por James Daniel se entrevistó ayer con los portavoces económicos del PSOE, PP, CiU y PNV para conocer de primera mano sus opiniones sobre el plan de ajuste que será aprobado por el Gobierno mañana jueves y hacerles ver la importancia que tiene en estos momentos el consenso parlamentario a la hora de reducir el déficit.

El Grupo Socialista estuvo representado por la diputada Marta Gastón y el Popular por Baudilio Tomé. Lejos de reproducir las diferencias que separan a los grupos en este plan de ajuste, en la reunión se transmitió un clima de cierta racionalidad exento de crispación, aunque Tomé no definió la postura final que adoptará su partido cuando llegue al Congreso la convalidación del decreto ley que será aprobado mañana por el Consejo de Ministros.

El portavoz de CiU, Josep Antoni Duran i Lleida, avanzó la posibilidad de que su grupo se abstenga, paso que facilitaría la convalidación del decreto por mayoría simple. El PNV podría decantarse por la misma posición aunque todavía falta por despejar si el plan se aborda en su integridad en un mismo decreto ley o su contenido se distribuye en varias medidas legislativas.

El foco de la polémica sigue centrado en la congelación de las pensiones. Mientras el Ministerio de Economía considera la posibilidad de retrasar hasta el proyecto de ley de Presupuestos esta medida, ya que no entrará en vigor hasta enero de 2011, otras voces en el Gobierno se inclinan por integrar en el mismo paquete todas las iniciativas anunciadas por Zapatero el pasado miércoles con el fin de no poner en peligro las cuentas estatales del año que viene. Ayer tarde, aun no había una decisión totalmente cerrada en el Gobierno.

Presión farmacéutica

El sector está canalizando a través de CiU su malestar por la decisión del Gobierno de introducir la venta de medicamentos en forma de unidosis para cada paciente para reducir gastos farmacéuticos. CiU cree que con la dispensación de estos envases se perderán empleos.