Informe 'Fiscal Monitor'

El FMI minimiza el efecto del ajuste español sobre el crecimiento

El FMI ha vuelto a reiterar hoy que las medidas anunciadas por el Gobierno español van en la dirección adecuada. Carlo Cotarelli, responsable de política fiscal de esta institución, reconoció que es un temor que puedan ahogar el crecimiento pero en una rueda de prensa en Washington ha afirmado que no tiene que ser así automáticamente.

Para Cotarelli, que esto ocurra depende de dos factores: el primero es la credibilidad de las medidas de ajuste, "porque si es creíble juega a favor ya que se rebajan las expectativas de subidas de tipos y habrá menos volatilidad". El segundo es el momento de implementación. "No hay nada malo en un expansión fiscal en un momento de crisis y un ajuste cuando hay una recuperación".

Cotarelli no quiso entrar en detalles sobre el plan de ajuste o la situación en España porque en este momento el FMI está examinando la economía del país (el análisis del Artículo IV al que se someten todos los países) y se ha impuesto un "periodo de silencio".

Las declaraciones de este economista se han producido en el marco de la presentación del informe de seguimiento fiscal del Fondo, en el que se señala que aunque la recuperación económica está siendo más rápida de lo previsto, los riesgos fiscales se han ampliado. El FMI insta por ello a que los países desarrollados reduzcan sus niveles de deuda pues de lo contrario el crecimiento se podría resentir a un ritmo del 0,5% al año. Para Cotarelli, se trata de "un porcentaje importante cuando se acumula durante varios ejercicios".

El Fondo ya ha reiterado su preocupación por la situación fiscal soberana y es algo que no puede minimizar a la vista de la situación en Europa. Las estimaciones que hacen pasan porque la deuda de los países avanzados que ya ha crecido casi un 20% desde el inicio de la crisis suba otros 20 puntos porcentuales en 2015 y se coloque en el 110% del PIB. En 2007 este ratio era del 73%.

En el informe, el Fondo apunta a que el objetivo debe ser reducir la deuda hasta el 60% en 2030 algo que será imposible si no se reduce el déficit fiscal. Esta institución propone medidas duras de ajuste de carácter general que pasan por recortes de gastos sociales y salarios públicos, subidas de impuestos indirectos como el IVA (o la imposición de estos en países que no lo tienen como EE UU), eliminar los subsidios a los combustibles o aumentar su fiscalidad donde sea necesario, endurecer los impuestos a la propiedad inmobiliaria (a niveles semejantes a los de EE UU o el Reino Unido) y modificando la edad de jubilación con un retraso de esta de dos años además de reducir los gastos sanitarios. Cotarelli indicó que debe ser una prioridad la lucha contra la evasión fiscal.

Dominique Strauss Kahn, director gerente del Fondo, afirma en el prólogo del estudio fiscal que en muchos países "va a requerir un esfuerzo importante y sin precedentes".