Han sido decisiones "duras"

Campa: Las medidas tienen un "gran coste", sobre todo para Zapatero

El secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, aseguró hoy que las medidas "excepcionales" que presentó ayer el Gobierno para reducir el déficit tienen "un gran coste" para los ciudadanos, pero sobre todo para el presidente del Gobierno, ya que han sido unas decisiones "claramente duras".

"Sin lugar a dudas tienen mucho coste para los ciudadanos, pero creo que tiene mucho coste para el Gobierno y, sobre, todo para el presidente", señaló Campa durante su comparecencia en la Comisión de Economía del Senado, donde recordó que gobernar implica "tomar elecciones" porque "todo el mundo quiere más", porque "más es mejor" y porque "no hay de todo para todos".

Campa reconoció en varias ocasiones que las medidas suponen un "ajuste muy duro" para los ciudadanos, aunque quiso dejar claro que "ningún pensionista cobra menos y que muchos o algunos cobrarán más", puesto que no se congelarán ni las pensiones mínimas ni las no contributivas.

Además, consideró que la rebaja salarial que se aplicará a los funcionarios "es muy dura", pero aseguró que no les dejará en una situación "muy diferente" a la que tuvieron a principios de 2008. "No quiero minusvalorar el tamaño del ajuste y del impacto, pero hay que transmitirlo bien porque el objetivo es uno: lograr un crecimiento estable y sostenido a medio y largo plazo".

Explicó que el Gobierno tenía que tomar una decisión "crucial" durante la crisis y que optó por realizar un ajuste fiscal en el que se creía y "se cree", con el compromiso de bajar el déficit al 3% a través de un ajuste económico "más suave y con menos sufrimiento".

Por este motivo, se incluyó en los Presupuestos la subida de IVA que entrará en vigor en julio, una medida muy "discutida y rechazada" durante el último año que, "por suerte", sigue adelante porque el Gobierno "ha sido firme".

Recordó que, dentro de este proceso de ajuste, el Gobierno tuvo que diseñar sus prioridades y que, en aquel momento, hizo una "apuesta clara" por mantener el gasto social. "La vida evoluciona", señaló.

Campa explicó que tomar decisiones es "como conducir" porque hay que estar pendiente de "cómo va la carretera" en cada momento, motivo por el que ahora se ha decidido tocar el gasto público al reaccionar a un "entorno cambiante" con la puesta en marcha de "sacrificios" que no se pueden minusvalorar. "Ante situaciones excepcionales se plantean medidas excepcionales", añadió.

"No hay información perfecta"

En cuanto a las críticas de los grupos parlamentarios sobre la improvisación del Gobierno en la creación de las medidas, Campa indicó que para gobernar y salir adelante es necesario tomas las decisiones que se creen más oportunas con las previsiones que hay "cada día" porque "no hay información perfecta".

En este sentido, admitió que se pueden discutir la forma de articulas las medidas, pero rechazó discusiones sobre "cosas irrelevantes", como una eliminación de ministerios porque no es la "política adecuada" para la situación actual. "Eso no es gobernar, la situación requería otro ajuste", subrayó.

A su parecer, en este momento se necesitan tres cosas: crear un entorno con las reformas estructurales necesarias para generar el "campo de juego", generar confianza para que los ciudadanos estén dispuestos "a jugar" y contar con unas instituciones capaces de regular dicho "juego".

Cree que el reto es el crecimiento

Finalmente, el secretario de Estado se mostró convencido de que España conseguirá reducir el déficit al 3% en 2013 y consideró que en ese momento lo importante será saber "cómo llegará" el país ya que lo importante es si el país llegará a 2013 creciendo a un ritmo del 2,5%-3% o a otro del 0,5%-1%. "La pregunta es saldremos creciendo al 0,1% o al 3%", indicó.

Aseguró que el Gobierno es "plenamente conocedor" de los retos a los que se enfrenta la economía española, a los que hay que responder con las "políticas adecuadas" y con la "fuerza y el carácter" necesario en cada momento. "Este ha sido el espíritu con el que el Gobierno ha diseñado todas las medidas y con el que seguirá trabajando en el futuro", indicó.

Durante su primera intervención, Campa repasó el contexto económico y aseguró que España sigue sufriendo los efectos de la crisis económica, aunque se ha frenado el ritmo de caída y se ha conseguido volver a crecer en el primer trimestre de 2010. Sin embargo, admitió que el PIB está aún lejos de lograr un crecimiento "adecuado" para instalarse en una senda de crecimiento razonable.

El PP le acusa de engañar

El senador 'popular' José Manual Barreiro acusó al Gobierno de llevar un retraso de tres años, de "engañar" durante la crisis y de actuar "improvisando y obligado" por la Unión Europea. Además, pidió al Gobierno que explique a los ciudadanos su cambio de postura de "tan radical" ya que, durante meses, aseguró que no tocaría los sueldos de los funcionarios.

A pesar de todo, reiteró la disposición del PP para adoptar las medidas que son necesarias, a pesar de considerar que el Gobierno "ha censurado" las propuestas del PP para superar la crisis, ya que ni siquiera "se las ha leído". "Aquí falta el capitán", criticó, tras pedir al Gobierno que escuche a los ciudadanos y a lo que tienen que decir otros partidos.

CiU critica la improvisación

El portavoz de CiU en el Senado, Jordi Vilalloana, consideró "tardío" el plan para reducir el déficit, reprochó al Gobierno cierta "improvisación" y le pidió que "revise y analice" todo el plan porque hay que "hilar fino" y porque se pueden hacer otras cosas, como amortizar la vicepresidencia tercera del Gobierno o suprimir algunos ministerios.

Vilalloana se refirió también a la reforma laboral y vio "complicado" que el Gobierno pueda alcanzar un acuerdo con los sindicatos cuando están anunciando movilizaciones y huelgas por las medidas. "Hubiese sido fantástico hacerlo antes".

Desde el PSOE, la senadora Yolanda Vicente arremetió contra el PP por criticar al Gobierno y recordó que el país no está "para hundir el barco". "Si es lo que quieren algunos al PSOE no nos van a encontrar", indicó, tras considerar que es el momento de olvidarse de "intereses partidistas" porque lo que toca ahora es dar confianza a los ciudadanos.