Segunda intervención en el Pleno

El Gobierno no descarta nuevas subidas de impuestos para reducir el déficit

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no descartó hoy la posibilidad de poner en marcha nuevas medidas fiscales, que podrían incluir nuevas subidas de impuestos, para contribuir a la reducción del déficit.

Durante su segunda intervención en el Pleno de la Cámara Baja, Zapatero dijo que el Gobierno es "plenamente sensible" en el reparto de los esfuerzos y sabe que los que más capacidad tienen deben hacer un esfuerzo "mayor". "No lo descartamos", respondió Zapatero al diputado de ICV Joan Ridao, que durante su primera intervención pidió al Gobierno mayor progresividad fiscal en la renta y una fiscalidad verde, entre otras cosas.

Zapatero aseguró que está "plenamente convencido" de que el reparto de esfuerzos para reducir el déficit con el plan que se aprobará la próxima semana exige "más equidad" y un "esfuerzo mayor" a los que más tienen porque un mensaje así puede suponer un factor de confianza, algo que a veces es el "elemento fundamental" para recuperar el crecimiento.

A pesar de todo, consideró necesario hacer "cada cosa a su tiempo", ya que los temas fiscales hay que hacerlos con "más calma" y lo más importante en estos momentos es actuar sobre el gasto porque "genera más credibilidad y confianza". "El gasto es la expresión más nítida y contundente", indicó.

Zapatero hablará con los grupos políticos

El jefe del Ejecutivo aseguró que el Gobierno hablará con los grupos políticos sobre temas fiscales porque quedan por delante "muchas decisiones", aunque admitió que con algunos grupos el diálogo será más "complicado y difícil".

En respuesta a las críticas de los grupos, se mostró dispuesto a dialogar con el PP sobre la reducción del déficit en todas las administraciones, aunque pidió al principal partido de la oposición "cierta objetividad y rigor", ya que "sube por las mañanas a la Tribuna para pedir el recorte del saldo negativo de las cuentas y por la tarde pide más ayudas y menos impuestos".

"Es una incoherencia política absoluta", espetó a Rajoy, a quien también criticó por reconocer en privado que la mayor parte del gasto público es competencia de las comunidades autónomas y no hacerlo en público.

Zapatero reconoció que, con las nuevas medidas presentadas hoy, está pidiendo un "gran esfuerzo" a los empleados públicos, aunque consideró que tanto los grupos como los ciudadanos saben que ésta es una gran fuente de ahorro y de reducción del gasto. Además, admitió que se limita algunos derechos en dependencia y se pide un esfuerzo "serio" a los pensionistas, aunque recordó que su Gobierno ha llevado a cabo una política de "máxima sensibilidad" en este tema.

A pesar de todo, aseguró que el Gobierno ha procurado afectar "lo menos posible" a la inversión, que mantiene la prestación por desempleo, las políticas de educación, la sanidad y la inversión en I+D y que evita recortar las políticas y partidas de gasto que favorecen la recuperación económica. "Todo esto debe recordarse para hacer un juicio ponderado y objetivo de la reducción del déficit", indicó.

Recortes sociales

El jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció hoy duros recortes sociales para acelerar la bajada del déficit, como la congelación de las pensiones, la supresión del cheque-bebé y la medida con mayor impacto este año: una rebaja media del 5% en los sueldos de los empleados públicos.

El compromiso con Europa de recortar adicionalmente el gasto público en 5.000 millones de euros este año y en 10.000 millones en 2011 ha llevado a estas drásticas medidas, que para el PP son auténticos recortes de derechos que afectan a todos, mientras la izquierda y los sindicatos avisan ya de posibles movilizaciones.

Defiende la deuda española y niega rumores de rescate

Por otro lado, Zapatero a refirió a la inestabilidad de los mercados en los últimos días, y aseguró que los datos sobre la solvencia de la deuda, los compromisos y la capacidad de emisión son "claros" y que nadie los "ha cuestionado". Además, recordó que, a pesar de la desconfianza, la deuda sigue 20 puntos por debajo de la media europea.

Por este motivo, pidió al líder del PP, Mariano Rajoy, que "aunque sólo sea por una vez, diga que España es un país solvente y fuerte", con unas cuentas y un endeudamiento que permiten afrontar los retos del futuro y los compromisos. "Me gustaría no escucharle tantas veces comparándonos con Grecia", añadió.

Según indicó, Rajoy tiene tendencia a hacer "como los malos defensas, que se olvidan de la pelota y sólo van a por quien la está jugando", ya que tiende a olvidar que España pertenece a una moneda común y forma parte de un Gobierno económico europeo.

Además, insistió una vez más en el carácter imprevisible de los sucesos de la semana pasada y negó tajantemente los rumores que apuntaban a que España necesitaba un rescate similar al de Grecia, un rumor que "hizo daño y generó desconfianza" en los mercados.

Finalmente, se mostró convencido de que la mayoría de los grupos estará a la altura porque España tiene motivos suficientes para saber que el conjunto de las fuerzas políticas saben estar a la altura en las de dificultad en la que el Gobierno tiene que asumir su responsabilidad.