Peligra el plan para abandonar el concurso de acreedores

Martinsa-Fadesa avisa de pagos imprevistos que ponen en "especial riesgo" su liquidez

La inmobiliaria Martinsa-Fadesa alertó hoy de que la liquidez de la que dispone podría estar en "especial riesgo" como consecuencia de la obligación judicial de devolver a compradores de vivienda los ahorros anticipados y de diferentes dificultades relacionadas con el suelo de proyectos urbanísticos.

En un informe con motivo de la Junta General de Accionistas que se celebrará el 24 de junio, la inmobiliaria avisa de que esos motivos le podrían generar "desembolsos no previstos", insinuando así que podría verse afectado el plan de pagos que presentó para abandonar la suspensión de pagos, la mayor de España.

Eso se debe a que los importes a abonar por esos motivos se contabilizarían como créditos contra la masa, que son las deudas que se generan una vez iniciado el procedimiento judicial por insolvencia y que Martinsa debe pagar de forma prioritaria, antes de empezar a devolver a los acreedores las cuantías que les adeuda.

Según el informe presentado en diciembre de 2008 por los administradores judiciales sobre el valor de los bienes y deudas de Martinsa, los créditos contra la masa ascendían entonces a 14,5 millones de euros, una cantidad que podría haberse multiplicado ya.

La compañía presidida por Fernando Martín, que pretendía pagar sus 7.000 millones de deuda en 8 años (con un plazo previsto inicialmente desde mediados de 2010 hasta mediados de 2017) ha trasladado desde hace semanas a sus bancos acreedores las dificultades de cumplir su calendario de pagos, según fuentes jurídicas consultadas por EFE.

Entre los imprevistos que ha encontrado la compañía destaca, como indica en su informe a los accionistas, la posible resolución de contratos de compradores de vivienda con la obligación de devolución de los anticipos recibidos.

Asimismo, señala que afronta procesos judiciales por algunos proyectos urbanísticos que había iniciado y en los que había obligación de pagos aplazados a los proveedores de suelo.

"El incumplimiento de pago por liquidez no disponible podría limitar la disponibilidad de los activos relacionados y, en consecuencia, un ajuste del valor bruto de los activos", señala en el informe.

Además, la inmobiliaria, que entró en concurso de acreedores (antigua suspensión de pagos) en junio de 2008, recuerda a sus accionistas que "continúa expuesta" a los mismos riesgos" que aquel año, que derivan de la recesión económica.

Martinsa explica, al igual que en el informe de la anterior Junta General Ordinaria de Accionistas, que la crisis "impacta de forma negativa sobre la capacidad de las familias no sólo para afrontar nuevas compras de viviendas, sino también las adquisiciones comprometidas y que se traduce, a la postre, en un estancamiento radical".