Los bancos, dispuestos a alargar los plazos

La banca centra sus esfuerzos de refinanciación en las pymes

Los expertos creen que las grandes compañías ya han hecho los deberes

Las refinanciaciones y las reestructuraciones de deuda, que han sido las operaciones estrella de la banca en 2009, lo serán también durante este ejercicio, según destacan las propias entidades. Pero con una diferencia: los banqueros aseguran que la mayor parte de las grandes empresas ya han hecho sus deberes y que las protagonistas de este tipo de operaciones serán ahora las pequeñas y medianas empresas (pymes).

"Las refinanciaciones han dominado el mercado nacional en 2009 y esperamos que esto continúe a lo largo de 2010", destacan desde Citigroup. Los indicadores económicos en España continúan mostrando un año de muchas dificultades para las empresas, lo que provocará que las compañías sigan necesitando reestructurar la deuda que tienen contraída con las entidades financieras.

Los expertos aseguran que se trata de operaciones complicadas puesto que cada una proviene de una financiación hecha a medida para un cliente en un momento determinado. "Lo normal es que se empiece por un proceso de desapalancamiento. Los bancos estamos dispuestos a alargar los plazos y modificar el calendario de amortización si vemos que vamos a poder trabajar con un cliente más desapalancado", señalan en HSBC.

Para acometer una operación de este tipo, las entidades financieras se basan en las revisiones que un asesor externo realiza sobre los planes de negocio del cliente. "El objetivo fundamental de una refinanciación es adecuar el balance del cliente a largo plazo a su capacidad de generación de caja, también a largo plazo, con una nueva hipótesis de negocio validada por una tercera parte", explican desde el banco británico.

La construcción, protagonista

El sector de la construcción y de la promoción inmobiliaria ha sido uno de los más perjudicados por la crisis financiera en España y por tanto uno de los que con más premura ha necesitado reestructuraciones de su deuda con la banca. En HSBC también destacan sectores como el de defensa, el de salud o el de biociencia como protagonistas en este tipo de operaciones. "Si la crisis continúa mucho más tiempo veremos muchos más sectores en esta situación", comentan desde la entidad.

Según señala la Estadística Mercantil 2009 del Colegio de Registradores de España, más de 80 empresas españolas, en su mayoría grandes grupos y aproximadamente la mitad pertenecientes al sector de la construcción, evitaron entrar en concurso de acreedores al acogerse a acuerdos de refinanciación desde el 27 de marzo de 2009, fecha de la reforma de la Ley Concursal por la que se implantó esta posibilidad extrajudicial. Las empresas madrileñas son las que más acuerdos de refinanciación firmaron para evitar concursos de acreedores, seguidas por las catalanas, andaluzas y gallegas.

"2009 ha sido un año estrella en refinanciaciones, casi no ha habido operaciones con dinero nuevo y la tónica sigue siendo la misma", confirman en Société Générale. "Se ha visto mucho también el que compañías solventes anticipen el vencimiento de la deuda a la entidad financiera pidiendo una extensión de los plazos", señalan desde la firma bancaria francesa. Además, aseguran que casi todas las grandes compañías realizaron sus respectivos ajustes durante 2009 y que, por tanto, las operaciones que se llevarán a cabo en este ejercicio serán, sobre todo, de medianas empresas.

Muchas de estas operaciones requieren un incremento de la financiación por parte del banco, "lo que resulta muy doloroso", comentan en HSBC. "En otros casos el cliente plantea el desapalancamiento por desinversión o ampliación de capital", añaden en esta firma.

Tras la lupa del supervisor financiero

El sector de la construcción y de la promoción inmobiliaria ha sido uno de los más perjudicados por la crisis económica y financiera. Lo que ha obligado a muchas compañías que se dedican a esta actividad a llegar a acuerdos de reestructuración de deuda con las entidades financieras. Pero estos procesos también pueden tener sus riesgos. Según señalaba hace algunas semanas el director general de regulación del Banco de España, José María Roldán, las refinanciaciones se suelen mencionar entre las prácticas de ocultación de la mora por parte de la banca. "Una refinanciación de un cliente sin capacidad de pago supone un retraso inadmisible en el reconocimiento de la mora.

Por ello, el supervisor vigila de cerca estas prácticas y, cuando detecta alguna inadecuada o se produce un deterioro ulterior de la capacidad de pago del cliente, se reclasifica la operación como dudosa o subestándar (con la consiguiente dotación de provisiones)", destacó. "De hecho, la mayor parte de los saldos de créditos clasificados como subestándar son el resultado de procesos de refinanciación", añadió.

No obstante, el regulador financiero, aclaró que la refinanciación de un cliente que pasa por dificultades de liquidez temporales y que mantiene su capacidad de pago en el medio plazo (mediante, por ejemplo, un alargamiento de vencimientos) es una práctica bancaria correcta, y habitual, "aquí y en otros países", apuntaba Roldán.

Menos opciones

Los expertos aseguran, además, que las grandes empresas han tenido acceso al mercado de capitales y han emitido deuda corporativa encontrando en los mercados alternativas de financiación. Se trata de una opción con la que no cuentan las pequeñas y medianas empresas, cuyos únicos aliados son, en la mayoría de los casos, las entidades financieras.