Elecciones en Reino Unido

Cameron plantea a los liberales un gobierno de coalición en Reino Unido

Los resultados de las elecciones británicas abrieron el viernes el escenario más complejo entre los posibles. El candidato conservador, David Cameron, ganó los comicios pero sin obtener un número suficiente de escaños para gobernar en solitario.

Londres vivió el viernes una jornada frenética de declaraciones milimetradas, posicionamientos estratégicos y política en mayúsculas. Las urnas, por primera vez desde 1947, alumbraron un hung Parliament, un Parlamento sin mayoría que tendrá que enfrentarse a las drásticas decisiones económicas necesarias para superar la crisis.

El líder conservador David Cameron ganó con 306 escaños. Le sigue el aún primer ministro laborista Gordon Brown con 258 asientos. En tercer lugar se encuentra el liberal Nick Clegg con 57. Contra todo pronóstico perdió 5 escaños en el Parlamento pero tiene más poder que nunca porque es la clave con que laboristas o conservadores pueden obtener sus mayorías.

El hung Parliament ha abierto la senda de los pactos. Puede durar días pero la expectación de los mercados les obliga a darse prisa. "Si se alarga más allá del miércoles la libra se enfrenta a grandes caídas", advertía el viernes lord Armstrong, un político veterano, asesor en las negociaciones del parlamento de 1974.

La posibilidad más factible es que David Cameron se haga con las llaves de Downing Street. En un comunicado aseguró que ha comenzado una ronda de llamadas a los partidos minoritarios. "Estoy abierto a negociar y ser comprensivo", dijo. También que está dispuesto a negociar con los liberal-demócratas y dejó dos puertas abiertas para Nick Clegg. La primera, un "acuerdo de confianza y apoyo", que consistiría en un gobierno conservador en minoría que negociara las leyes, una a una, con los liberales. La segunda, invita a Clegg a formar una coalición que logre afianzar las propuestas económicas. Un mandato Lib-Con, como le llaman en Londres, que aseguraría un Gobierno estable y con mayoría.

El profesor Luis Garicano, experto en economía y estrategia de la London School of Economics cree que esa alianza sería positiva tanto para la economía británica como la europea. "Un gobierno conservador en minoría evitaría conflictos con la UE, pues los europeístas liberales que salgan las propuestas más antieuropeas de los tories. Además, los liberales son un partido responsable que sería capaz de llegar a acuerdos económicos básicos como el presupuesto de emergencia de Cameron"., indicó Garicano. Sin embargo, el profesor de la London School of Economics cree que los conservadores gobernarán en minoría. "Están en contra de la reivindicación principal de los liberales, una reforma electoral con representación proporcional. Y sin un acuerdo sobre la reforma, el electorado de Clegg no entendería tal alianza", dijo.

Brown no renuncia

Para terminar de liar la maraña poselectoral, Gordon Brown no ha renunciado a su puesto pese a haber perdido 89 escaños. Los laboristas se quedaron con 258 escaños. El viernes concedió a los conservadores el primer turno para intentar llegar a un acuerdo con los liberales (las convenciones británicas dicen que ha de ser el primer ministro).

Si no lo logran Brown está abierto a un gobierno de coalición con Clegg y además le aseguraría un acuerdo para su reforma electoral. La pelota está en el tejado de Clegg.

El programa económico del Partido Conservador

Está por ver cuántas de sus propuestas hará realidad Cameron si llega finalmente a gobernar. Entre sus metas económicas se encuentran reducir a la mitad en cinco años el déficit de 163.000 millones de libras, comenzando por un ajuste fiscal de 6.000 millones nada más llegar al poder.

En materia laboral, los conservadores prometen becas remuneradas en empresas para quienes busquen trabajo. También quieren elevar el umbral de los impuestos por ingresos a 10.000 libras para proteger a los más pobres. Y desean rebajar los impuestos a las empresas y revisar las leyes de la competencia. Otra política clave para evitar un nuevo colapso es reestructurar la banca aplicando una tasa de mil millones de libras.

El líder tory es consciente de que un Parlamento sin mayoría no le permitirá sacar todas adelante. El viernes hizo un listado a los liberal-demócratas de lo que está dispuesto a negociar. No pondrá sobre la mesa sus propuestas antieuropeas ni los presupuestos de defensa, que Clegg quiere recortar. Parte de su buen resultado se lo debe a la crisis griega y al estado del euro. "La mayor amenaza es el déficit y es esencial afrontarlo este año", afirmó Cameron en alusión a lo que está sucediendo en Atenas.

El Reino Unido se encuentra en el grupo de países con un mayor saldo fiscal negativo. El déficit británico asciende al 11,5% del PIB, un nivel superior al español (11,2%) y no muy lejos de los inquietantes números rojos que acechan a Grecia, cuyo déficit alcanza el 13,6% de su PIB.

No obstante, Cameron, ve "áreas de terreno común con los Lib-Dems. Recordó que apoya una "economía verde" y que, como Clegg, es contrario a la propuesta laborista de incrementar las cotizaciones a la Seguridad Social el próximo año.

Recelo hacia la UE. Cameron ha dejado claro qué políticas dejará fuera de la mesa de negociaciones: no habrá pactos que acerquen más al Reino Unido a la Unión Europea. Tampoco está dispuesto a reducir el presupuesto en defensa como piden los liberales.