Cinco Red

Adobe y Apple se enzarzan en una guerra por el vídeo online

La disputa entre los formatos HTML5 y Flash abre la pugna por la publicidad en los dispositivos digitales

La disputa en el mundo de los formatos para la visualización de vídeos en internet va a camino de convertirse en una auténtica guerra tecnológica y empresarial. Apple, que apoya al HTML5, no ha dudado en lanzar fuertes críticas a Adobe y su popular tecnología Flash, que se ha revuelto también con gran agresividad. Steve Jobs defendió que Flash, pese a ser un producto muy extendido, no era un sistema abierto al estar controlado por Adobe. Esta última respondió que la empresa de la manzana sólo quiere proteger su propio negocio de aplicaciones y compararon a Apple con las compañías ferroviarias del siglo XIX que quisieron imponer sus medidas en los raíles para evitar la entrada de otras empresas.

Ahora bien, ¿qué hay detrás de esta pugna? ¿Es una cuestión tecnológica o empresarial? Javier Sánchez, fundador de ADNStream, cree que es una cuestión estratégica de negocio, en torno a quién va a controlar cómo se muestran los vídeos en internet. Hasta ahora, Flash se ha mantenido líder puesto que ha sido capaz de facilitar la visión de cualquier vídeo en la red desde cualquier navegador en el mundo del PC. "Lo tiene todo el mundo", destaca Pablo García, programador de Ábaco 90.

Pese a ello, la presión sobre Flash va a crecer por la irrupción de los smartphones, los tablets, los smartbooks, "con ecosistemas dominados por sus fabricantes", dice Sánchez. Algunos expertos apuntan que bajo este modelo, los fabricantes de estos terminales están tratando de prescindir de Flash, que es un formato propietario, e introducir sistemas con los que controlar la difusión de los vídeos y de paso la publicidad vinculada.

APPLE INC. 219,04 0,53%

Para ellos, el ejemplo es Apple, que ha capado Flash en sus dispositivos (de los que ha vendido más de 85 millones en todo el mundo entre iPhone, iPod Touch e iPad) con el objetivo de que cualquier programador que desarrolle una aplicación (por ejemplo, un juego) lo haga bajo el paraguas de la solución de la propia empresa de la manzana. Con este esquema, señalan, el desarrollador que quiera rentabilizar su aplicación deberá usar también la solución publicitaria creada por Apple. Es decir, dependerá de ella.

Otros expertos rechazan que este desplante a Flash sea una maniobra de Apple. "El HTML5 es un formato estándar, a diferencia de la alternativa de Adobe, que es la propietaria", apunta Martín Álvarez, responsable en España del consorcio internacional W3C. æpermil;ste recuerda que su grupo ha estado trabajando en favor de la estandarización del HTML5 durante los últimos dos años, pero comenta que todavía llevará otros dos alcanzarla puesto que unas empresas están discutiendo con otras dentro de un debate que aún está abierto.

Lo cierto es que pese al apoyo de Apple y buena parte de la industria como Microsoft al HTML5, este formato necesita tiempo para implantarse. Para empezar porque no todos los navegadores lo soportan, aunque Isidro Gilabert, director técnico de Virtual Toys, asegure que todos los navegadores implementarán el soporte a HTML5 más pronto que tarde. "Chrome, Safari y Firefox ya lo hace y Explorer lo hará próximamente", dice.

Después, porque este formato tendrá que superar otras barreras para constituirse como verdadero sistema abierto. Y es que las propias empresas que lo soportan han emprendido entre sí otra guerra por controlar los llamados codecs, es decir, la forma en que se codifica el vídeo para su visualización. Cada una apuesta por un codec diferente y cada una quiere imponer el suyo. Apple apuesta por el H.264, Google por el VP8 (respaldado por la reciente compra de On2), Microsoft por el VC-1 y Firefox por OGG Theora, que está basado en Open Office. Gilabert dice que "en el caso de los codecs estamos claramente ante un conflicto de interés económico, y mi deseo es que se implante un codec libre y gratuito, aunque no sea el mejor".

La guerra pues está servida. Sánchez cree que HTML5 no va a sustituir a Flash de manera inmediata. Y Gilabert opina que la implantación de aquel será lenta pero segura y advierte que muchos usuarios son reacios a cambiar sus programas por la falsa seguridad de que "lo que ya funciona, mejor no tocarlo".

Frente a frente

Isidro Gilabert, de la compañía Virtual Toys, explica que técnicamente, Flash y HTML5 hacen algo muy parecido, "ofrecen la posibilidad de crear las llamadas Rich Internet Applications, es decir, aplicaciones que funcionan dentro de un ordenador conectado a internet y con un grado de riqueza de contenido mayor que una página web clásica. La gran diferencia es que Flash está diseñado por la compañía Adobe que es el único que sabe cómo funciona y el único que puede hacer mejoras y actualizaciones. HTML5, por el contrario, es un sistema abierto que cuenta con un formato, una sintaxis y unas reglas que todos los desarrolladores conocen y cualquier empresa puede implementarlo en sus productos, ya sea un navegador, una televisión o una consola de videojuegos.

Vigilancia regulatoria e impacto en las Bolsas

La disputa entre Adobe y Apple, con participación de sus principales espadas, incluido Steve Jobs, ha empezado a trascender las fronteras de la propia industria. De hecho, además de la entrada de otras grandes empresas como Microsoft y Google, las autoridades reguladoras estadounidenses amenazan con entrar. Esta semana se ha sabido que las autoridades de la Competencia de EE UU (en este caso la Comisión Federal de Comercio y el Departamento de Justicia) están vigilando los contratos de Apple con los desarrolladores y podrían poner en marcha una investigación formal.

En este sentido, algunos medios especializados de EE UU han apuntado la posibilidad de que esta intervención de las autoridades reguladoras haya venido motivada por una protesta de Adobe, bajo el argumento de que la decisión de Apple de impedir la entrada de Flash en el iPhone y el iPad perjudica a la competencia.

Pero mientras, las tensiones han tenido su impacto en los mercados financieros, especialmente en Adobe. La compañía que dirige Shantanu Narayen ha visto como sus acciones de esta última se han dejado cerca de un 10% desde que se inició la polémica.

De todas maneras, en el sector hay convencimiento de que Adobe empezará a moverse. Algunos expertos advierten que las críticas de Apple suponen un jaque para la compañía, que debería de empezar a pensar fórmulas para mantenerse en el negocio. Otros indican que, con la llegada de HTML5, Adobe actualizará sus herramientas para que los programadores puedan desarrollar en este formato como sucedía con Flash con anterioridad.

La cifra

629 millones de euros serán generados anualmente por iAd, la plataforma publicitaria de Apple, para los desarrolladores, según Bernstein Research.