Reuniones bilaterales

Zapatero y Sarkozy desean respuesta firme de la eurozona ante especuladores

El jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, coincidieron hoy en la necesidad de que haya una posición firme de los países de la eurozona ante la ola especuladora que está atacando los mercados.

Zapatero y Sarkozy analizaron la situación económica y financiera de los países de la zona euro en una reunión en Bruselas en la que, según fuentes del Ejecutivo español, abogaron por esa respuesta común.

Una posición muy parecida defendió también el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, con quien se entrevistó igualmente Zapatero antes de la reunión de los líderes del Eurogrupo.

Además, el jefe del Gobierno español tuvo hoy otros encuentros con el primer ministro portugués, José Sócrates, y con el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, y ayer conversó telefónicamente con la canciller alemana, Angela Merkel.

A todos esos contactos se sumó el que también mantuvo esta tarde por teléfono con el primer ministro británico, Gordon Brown, quien, en la jornada posterior a las elecciones en su país, no está presente en la cumbre de hoy en Bruselas debido a que el Reino Unido no forma parte de la eurozona.

Pero a pesar de ello se considera de enorme importancia la posición de las autoridades británicas ante la situación económica y financiera y los ataques a los mercados tras la ayuda decidida para Grecia.

En todas las bilaterales se está barajando un abanico de medidas para hacer frente a la situación y que, a la espera de que se concreten en la cena de los jefes de Estado y de Gobierno, deberían pasar, según las fuentes españolas y de acuerdo a lo que han estado hablando los líderes, por acciones multilaterales y unitarias de respuesta.

"El ataque es al euro, el euro es de todos y todos los países que cuentan con esta moneda están estudiando una acción coordinada y no respuestas individualizadas", señalaron las fuentes citadas, que apuntaron la necesidad de que las decisiones estén coordinadas con el Banco Central Europeo.