Freno a las especulaciones

Los líderes mundiales se movilizan ante la inestabilidad de los mercados

Los líderes mundiales, desde Barack Obama a Angela Merkel, se movilizaron hoy para intentar devolver la calma a los mercados que, un día más, registraron pérdidas acusadas por el temor al contagio de la crisis griega y por la actuación de los especuladores.

Los ministros de Finanzas del G-7, que agrupa a los países más industrializados del mundo, mantuvieron hoy contactos a través de teleconferencia para analizar la situación y esta tarde se celebra en Bruselas una cumbre extraordinaria de los jefes de Estado y de Gobierno de la zona del euro.

Los líderes de la zona euro pretenden lanzar hoy un mensaje de solidaridad con Grecia pero también de rigor presupuestario por parte de todos, con más ahorros si fuera preciso, a fin de cortar cuanto antes los síntomas de contagio de la crisis de la deuda que han aparecido.

Fuentes diplomáticas informaron de que los miembros del Eurogrupo preparan una declaración articulada en cuatro puntos: la solidaridad con Grecia, un compromiso reforzado de disciplina fiscal en toda la zona, la reforma de las reglas de la unión monetaria y la necesidad de una mayor regulación de los mercados financieros.

A su llegada a la sede de la cumbre, la canciller alemana, Angela Merkel, dejó claros los términos del debate.

"No se trata únicamente del saneamiento presupuestario de Grecia, sino de hacer que todos los países miembros se comprometan de nuevo a ceñirse al Pacto de estabilidad", advirtió la canciller.

En estos momentos, trece de los dieciséis países de la Eurozona registran déficit excesivos (por encima del 3% del PIB), pero el miércoles que viene la Comisión Europea publicará nuevos datos que sitúan a todos, incluida Alemania, lejos ya del límite.

Alemania pretende que todos los socios europeos se comprometan hoy a tomar las medidas que sean necesarias, incluidos más ajustes, a fin de enviar a los mercados un mensaje claro de austeridad.

En el apartado relativo a la revisión de las reglas de la unión monetaria, las autoridades alemanas propugnan un endurecimiento del Pacto de estabilidad y crecimiento (PEC), aunque para ello haya que reformar los tratados.

El PEC es el reglamento que rige el mecanismo para la prevención y la corrección de los déficit públicos excesivos.

Berlín defiende no sólo su aplicación estricta, sino la introducción, en caso de incumplimiento reiterado, de sanciones casi automáticas, que irían desde la retirada de los fondos europeos hasta la suspensión del derecho de voto en el Consejo.

Preguntado por los periodistas, el canciller austríaco, Werner Faymann, rechazó hoy por "exagerada" la idea alemana de suspender del voto a los socios que incumplan los criterios del Pacto de Estabilidad.

"No considero que sea juicioso cambiar un derecho de voto en asuntos que no tienen nada que ver con la economía", aseguró Faymann, quien dijo que no se podía imaginar un cambio en los tratados europeos sólo para cambiar ese punto.

Presionados por los mercados, todos los líderes europeos se comprometieron en marzo a revisar las reglas de la unión económica y monetaria y encargaron al presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, que estudiara con la ayuda de un grupo de representantes nacionales y de las instituciones, "todas las opciones" para mejorar la disciplina y los instrumentos de gestión de crisis.

Además de un control más estrecho y anticipado de los presupuestos de cada miembro, crece el convencimiento de que es necesario extender la vigilancia colectiva sobre la evolución de la competitividad en las economías de la zona.

Merkel defendió hoy por último la necesidad de "acelerar" la regulación de los mercados financieros, a los que se responsabiliza del agravamiento de la crisis de la deuda que sufre la zona euro.

En este capítulo de la reforma de los mercados quedaría incluida la exigencia de que se controle la actividad de las agencias de calificación de crédito.

En una carta conjunta hecha pública antes de la cumbre del Eurogrupo, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller Merkel, pidieron que se refuerce la competencia en el mercado de las agencias de rating.

"La Comisión Europea debería plantearse formular propuestas para reforzar la competencia en el mercado de la calificación del crédito", señalaban ambos mandatarios en una carta dirigida a los presidentes del Consejo Europeo, Van Rompuy, y de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, difundida por el Elíseo.

La decisión de una de estas agencias de rebajar la nota de la deuda griega en plena negociación del plan de rescate europeo "debería invitarnos a reflexionar sobre el papel" de estas entidades "en la propagación de las crisis", añadían.