La onda expansiva de la crisis griega

El Tesoro marca los límites a la banca

La rebaja de rating encarecerá algo más la financiación y complicará la emisión de deuda avalada

La decisión de Standard & Poor's de rebajar la calificación de solvencia de la deuda soberana de España no supondrá un cambio drástico para las condiciones de financiación de la banca española, pero sí cierto agravamiento. Los inversores llevan dando su veredicto desde hace meses: España no es comparable a otras economías con la máxima solvencia, como Alemania. Y eso, en algún momento, termina por reflejarse en el rating. "Las agencias de rating van por detrás de lo que dice el mercado", apunta Miguel Arregui, de AFI, que recuerda que los inversores ya penalizan desde hace tiempo las debilidades de la economía española, más allá de si su calificación financiera es de sobresaliente, notable o, en opinión de los más pesimistas, suficiente.

"La rebaja de rating ya estaba descontada pero añade más presión y más complicaciones", reconocen en una entidad financiera. Junto con el recurso habitual de los depósitos a plazo, bancos y cajas dependen del mercado de capitales para obtener la financiación necesaria que garantice la liquidez, el pago de los vencimientos de deuda y, en un escenario de recuperación económica, la concesión de créditos. Tal y como reconocía esta semana el consejero delegado de Banco Santander, Alfredo Sáenz, la rebaja del rating es, sin paliativos, una mala noticia.

El recorte ya estaba descontado pero "será inevitable que tenga un pequeño contagio en las emisiones del sector financiero", añade Arregui. Este encarecimiento también afectará al conjunto de las emisiones corporativas y a compañías como Telefónica, OHL o Iberdrola, que recurren con frecuencia al mercado de capitales. Santander calcula que la rebaja del rating encarece el precio de la financiación del banco en el mercado de capitales frente a otros competidores comparables entre 10 y 30 puntos básicos. "Hay encuentros con inversores en los que no tengo que explicar el banco, tengo que explicar lo que sucede en España", se lamenta un ejecutivo. Fuentes de mercado explican que las subastas que realiza el Tesoro español marcan la referencia para el precio de las emisiones privadas. En este sentido, las pequeñas y medianas cajas que han recurrido a las emisiones de deuda avalada para financiarse son las que llevan la peor parte. "En la deuda avalada es donde más se va a notar la rebaja de rating", señala Arregui.

La crisis griega podría retrasar el calendario previsto de emisiones

Las recientes turbulencias del mercado de capitales a cuenta de la crisis griega han paralizado las emisiones de la banca española. La última fue el lanzamiento de cédulas territoriales de La Caixa de hace dos semanas. "La banca estaba cumpliendo bien con el calendario de emisiones para cubrir sus necesidades de financiación. Pero ahora tendrá que recuperar el tiempo perdido", señalan desde AFI. Fuentes de mercado añaden que la vuelta a la normalidad va a depender directamente de que se resuelva con rapidez la crisis griega. "Aunque no hubiera habido rebaja del rating de España, la volatilidad ya estaba ahí. Había problemas que pesaban de todas formas", afirma el responsable de originación de deuda bancaria de una entidad.

La firma apunta que las entidades financieras españolas afrontan este año vencimientos de deuda por importe de entre 80.000 y 85.000 millones de euros y han realizado emisiones en lo que va de 2010 por alrededor de 30.000 millones de euros. Su necesidad de financiación se encuentra este año con el endurecimiento de las subastas de liquidez del BCE, con la desaparición de las emisiones avaladas por el Tesoro en el segundo semestre y con la dura competencia de las colocaciones de deuda de los propios gobiernos soberanos. Así, en el mes de julio, está previsto que venzan 150.000 millones de euros en deuda de España, Francia, Italia y Alemania.

Los resultados del primer trimestre de la banca española han arrojado un poco de luz sobre las necesidades de liquidez de la banca española y la presión del calendario en los vencimientos de deuda. BBVA afirma que su plan de emisiones para este año está casi completado. Popular explica que la captación de depósitos junto a una emisión de cédulas hipotecarias lanzada en marzo exceden el volumen de vencimientos de 2010 y asegura que puede afrontar sin ninguna dificultad los vencimientos de deuda de medio y largo plazo de este año y 2011. Santander ha captado depósitos en el primer trimestre por 30.100 millones de euros y ha lanzado emisiones de deuda a medio y largo plazo hasta el mes de abril por otros 15.000 millones. Por tanto, cuenta con recursos para afrontar los vencimientos de todo 2010, por 29.400 millones. Telefónica afronta vencimientos este año por 9.184 millones de euros, que asegura tener ya cubiertos.

Aun así, grandes y pequeñas compañías, van a seguir, en mayor o menor medida, bajo la influencia de las variables macroeconómicas, que en el caso de España son un débil crecimiento económico, un elevado desempleo y la percepción de mayor riesgo soberano.

Consecuencias y expectativas

1 El rating. Es una referencia importante aunque no infalible, que suele quedar desfasada en momentos como el actual. El mercado dicta sus propias reglas y estos días ha dejado situaciones paradójicas, como que España obtiene financiación a un precio similar a Italia, que en cambio tiene una calificación financiera de A+, dos escalones por debajo de la española según la clasificación de Standard & Poor's. "El rating es un elemento diferenciador en un entorno de estabilidad total, muy lejos del actual", explican fuentes de mercado.

2 Grecia. La aguda crisis económica griega ha puesto patas arriba el mercado de capitales y contagiado a las economías más débiles de la zona euro, como la portuguesa o la española. La rebaja de rating ha sido un factor de incertidumbre más y los expertos advierten que un pronto plan de ayuda a Grecia es el factor clave para tranquilizar al mercado.

3 Financiación. Desde la quiebra de Lehman Brothers, las condiciones de financiación de las compañías en el mercado de capitales se han endurecido de forma drástica. Los inversores hacen rígidas distinciones entre los emisores más solventes y los más débiles, a los que se ha restringido la financiación. Los dos grandes bancos españoles tienen vía libre y, en el otro extremo quedan las pequeñas y medianas cajas de ahorros.

4 Calendario. Las turbulencias desatadas por Grecia están influyendo en el calendario de emisiones previsto por las compañías, que además deben afrontar la competencia de las emisiones de deuda pública de los Gobiernos para aliviar su déficit.