Tensión en las finanzas europeas

Castigo de última hora

La rebaja del rating de España acelera la caída del Ibex hasta un 2,99%, tras una sesión de elevada volatilidad por la situación límite de la deuda griega.

Era un rumor con el que el mercado especulaba desde el martes. Standard and Poor's rebajó ayer un escalón la calificación de la deuda española, de AA+ a AA, lo que generó un aumento de la volatilidad en los mercados de renta fija y variable. Europa cerró en números rojos con el Ibex en cabeza, un 2,99% hasta 10.167 puntos.

La desconfianza se apoderó un día más de los inversores y se cebó en los mercados europeos, de renta fija y variable, que se vieron abocados al terreno de las pérdidas. La rebaja de la calificación crediticia que realizó S&P sobre la deuda a largo plazo de España, poco antes del cierre de las Bolsas, terminó por ahondar las pérdidas, lo que llevó al Ibex a cerrar con una caída del 2,99%, hasta los 10.167 puntos. Antes del anuncio caía un 1,32%.

En el resto de Europa, el Euro Stoxx 50 cedió un 1,77%, en línea con París (-1,5%) y Fráncfort (-1,22%). Junto con Madrid, las mayores caídas fueron para Lisboa, un 2,03% y Milán, un 2,43%. Atenas, en cambio, cerró con un alza del 0,63% tras caer el 6% de la víspera.

La rebaja de España era una posibilidad que nadie descartaba y que llevaba desde el martes sobre las mesas de negociación, después de que S&P rebajara dos escalones el rating de Portugal, y otros tres el de Grecia hasta situar este último en el nivel de bono basura. Por eso la jornada se inició con una volatilidad extrema. En un momento de la sesión el Ibex llegó a perder el 4% y la prima de riesgo -el diferencial del bono español y el alemán a 10 años- llegó a alcanzar máximo en torno a los 130 puntos básicos. Al cierre, el rendimiento del bono español a 10 años se situó en el 4,119%, con una prima de riesgo de 108,2 puntos básicos. La prima de riesgo de Grecia alcanzó 693, la de Portugal, 277 y la de Italia, 107,7 puntos básicos.

Según avanzó la jornada, y antes de la rebaja del rating de España, la volatilidad fue a menos. Los ánimos se calmaron después de trascender que el FMI, reunido con los parlamentarios alemanes en Berlín, considera que la ayuda para el rescate de Grecia debe ser considerablemente mayor a los 45.000 millones de euros estimados. Ayer se barajaba la cifra de 120.000 millones para un plazo de tres años.

La percepción que caló en el mercado es que los organismos europeos e internacionales temen que la situación griega se les pueda ir de las manos y que la ayuda financiera al país apremia. "El problema griego se podría haber solucionado hace tiempo, colocando un cortafuegos fuerte que incluso habría evitado tener que poner el dinero del rescate", comentaba ayer Joaquín Casasús, socio director de Abante Asesores. "Pero Europa siempre va por detrás porque de fondo hay un problema político; se ha logrado la unión monetaria sin ahondar en la unión política".

Standard & Poor's anunció la rebaja unos minutos antes del cierre de las Bolsas, suficiente para sumar un punto porcentual a las pérdidas de los índices europeos hasta ese momento, que en caso español llegó a un punto y medio. La agencia de calificación crediticia mantiene la perspectiva negativa para España. S&P estima que el crecimiento español será anémico durante un periodo prolongado de tiempo -un 0,7% anual entre 2010 y 2016-, lo que debilita la situación presupuestaria del país. La agencia no descarta una nueva rebaja -sería la tercera desde el comienzo de la crisis- si el déficit público se deteriora más de lo previsto.

El temor a un efecto contagio se extendió por todos los parqués europeos, incluidos los de aquellos países como Alemania y Francia cuya situación financiera es teóricamente mejor. Las mayores caídas fueron para los sectores cíclicos, especialmente el de medios de comunicación (-2,63%) y el inmobiliario (-2,3%). En España, la gran banca sufrió un fuerte castigo que se tradujo en un retroceso del 4,76% para BBVA, que ayer presentó sus resultados trimestrales, y del 4,28% para Santander, que los presenta hoy. El Ibex ha perdido un 7,05% en las últimas dos sesiones y cede un 14,85% en el año.

Ajeno a los problemas de la zona euro Wall Street abrió al alza, más pendiente de los resultados. La cita del día fue la reunión de la Reserva Federal, que mantuvo ayer los tipos de interés oficiales en una horquilla entre el 0% y el 0,25%. La Fed mantuvo el mensaje de los últimos meses: prevé mantener los tipos bajos durante un periodo prolongado de tiempo. Añadió, además, que percibe mejoras en el mercado laboral. Al cierre el Dow Jones ganó un 0,48%, en tanto que el Nasdaq y el S&P subieron un 0,01% y un 0,65%, respectivamente.

El euro regresa a niveles de hace un año

La huida de los inversores de los mercados europeos tuvo un efecto directo sobre la cotización del euro, que perdió posiciones. La divisa europea cayó frente al dólar hasta la zona de 1,31 dólares, el nivel más bajo desde hace un año. En noviembre de 2009 alcanzó los 1,5 dólares por euro, lo que significa que la moneda europea se ha depreciado cerca del 13% en los últimos cinco meses.

Frente al yen, sin embargo, el euro recuperó ayer posiciones hasta la zona de 123 yenes por euro.

La volatilidad en el mercado de divisas se ha acrecentado en los últimos días. La volatilidad implícita de las opciones sobre divisas euro-dólar se disparó ayer hasta el 12,84%, el nivel más alto desde noviembre del año pasado. Es decir, que los inversores perciben que la volatilidad va a ser elevada durante el próximo mes.

Fuentes del sector de fondos alternativos comentan que muchos gestores de hedge funds están aprovechando la inestabilidad financiera europea para apostar en contra del euro. La debilidad del euro, en todo caso, beneficia a países exportadores como Alemania, motor económico de la región.