TRIBUNA

La rebaja del rating español por S&P

La agencia Standard & Poor's ha decidido bajar la calificación crediticia del Reino de España un nivel, desde AA+ con perspectiva negativa a AA también con perspectiva negativa. La justificación para esta decisión es una revisión a la baja de sus previsiones internas de crecimiento a medio plazo para la economía española.

Esta revisión deja el crecimiento medio anual de la economía española para el periodo 2010-2016 en el 0,7%. Este crecimiento medio está muy por debajo del rango de previsiones que para la economía española existen para el resto de analistas, incluidas las del Gobierno. Como ejemplo, el FMI la semana pasada anunciaba una previsión de crecimiento medio anual del PIB para el periodo 2010-2015 de 1,2%. Además, esta revisión a la baja del crecimiento de la economía española se produce tras su último informe de febrero, donde reafirmaban la calificación crediticia de AA+ con perspectiva negativa. La práctica totalidad de analistas y organismos internacionales que han revisado sus previsiones durante este periodo las han revisado al alza, lo cual hace más sorprendente la revisión a la baja en las previsiones de Standards & Poor's.

No queda claro en la nota divulgada por S&P cuáles son los elementos nuevos objetivos que han aparecido en los últimos dos meses, más allá de su propio análisis.

Standard & Poor's señala las mismas cinco vulnerabilidades de la economía española, que ya estaban incluidas en su informe previo del 26 de febrero:

En primer lugar, el alto endeudamiento privado. Existe consenso en la importancia de reconducir nuestras tasas de endeudamiento hacia niveles más moderados. Este proceso ya se está produciendo, sobre todo en lo que se refiere a los hogares que han incrementando su tasa de ahorro en 2009 desde el 11% hasta el 18,8% de su renta disponible.

En segundo lugar, una baja capacidad exportadora, argumentando que nuestras exportaciones representan solo el 25% del PIB y existe una pérdida de competitividad. Ante esto es importante resaltar que: el peso de las exportaciones en el PIB español es similar al de otras economías de tamaño y nivel de desarrollo similar; y, que nuestras exportaciones se han comportado en la última década mucho mejor que otras economías de la zona euro, salvo Alemania. Es más, en los últimos meses nuestras exportaciones se están recuperando en términos reales y continúan creciendo a un ritmo mayor que en el del resto de la zona euro.

En tercer lugar: la cuantificación del coste fiscal de las medidas de apoyo al sistema financiero. Standard & Poor's al realizar esta cuantificación asume que la inversión realizada por el Gobierno en los activos del FAAF no se recuperará y las aportaciones necesarias al FROB serían de ¦euro;34.000 millones, ambas con valor nulo como activos de inversión. Este supuesto es claramente discutible teniendo en cuenta que todos los activos del FAAF tienen alta calidad crediticia. Además, es prematuro evaluar la calidad de los activos que el FROB adquirirá. El sector financiero se encuentra en pleno proceso de reestructuración, y sería conveniente se acelerase para eliminar esta incertidumbre, pero las condiciones y exigencias para la utilización del FROB en estos procesos garantizan el menor coste posible para los fondos públicos.

En cuarto lugar, el ajuste fiscal. Cabe señalar que Standard & Poor's tiene unas perspectivas para el déficit público en 2010 que coinciden con las del Gobierno y en ningún momento cuestiona la credibilidad en la implementación de las medidas anunciadas en el pacto de estabilidad y crecimiento. Las peores proyecciones sobre el déficit público de Standard & Poor's en los años posteriores se deben a sus menores previsiones de crecimiento indicadas anteriormente.

Finalmente, la inflexibilidad del mercado laboral español. El Gobierno es consciente de las deficiencias en el funcionamiento de este mercado y por eso ha planteado líneas de actuación a la mesa del diálogo social. Se ha planteado un abanico de medidas en diversos ámbitos, en un proceso de discusión que es importante se culmine con prontitud. De ellas caben destacar dos: mejoras en la negociación colectiva para favorecer la flexibilidad interna en las empresas, en discusión en el ámbito bilateral entre sindicatos y organizaciones empresariales, y medidas orientadas a disminuir la segmentación del mercado laboral, su dualidad, y la estabilidad en el empleo.

Estas cinco vulnerabilidades no son nuevas y en distinto grado se están ajustando en nuestra economía. Debe ser el objetivo de todos el conseguir que la economía española retome un crecimiento elevado, equilibrado, y sostenido. El Gobierno está convencido de que así será y está trabajando duramente para conseguir este objetivo.

José Manuel Campa. Secretario de Estado de Economía