Revisa modestamente al alza sus previsiones

El FMI aprecia síntomas de una débil y lenta mejoría del PIB en España

El FMI ha revisado modestamente al alza sus previsiones económicas globales y en esa mejoría incluye a España, un país para el que aprecia un débil y lento avance sobre lo estimado en enero. Pese a todo, será el único gran país desarrollado que cerrará el año en contracción.

La recuperación de la gran crisis económica que ha barrido con distinta intensidad el planeta está siendo "más fuerte de lo calculado en un inicio", asegura el FMI en su informe de perspectivas económicas (WEO). Esta positiva situación se debe a la mejora de la confianza de los consumidores, las empresas y los mercados financieros. Eso sí, el crecimiento, del 4,2% este año, será muy desigual y será la fortaleza de las economías en desarrollo, especialmente las de Asia, la que contribuirá más a la salida de la crisis.

El Fondo prevé que en los países desarrollados, los más afectados por la crisis, la mejora sea mucho más lenta y sólo se crezca un 2,3% este año y apenas algo más, un 2,4%, el año que viene. Según certifica el WEO, las perspectivas para España son algo mejores, pues en enero se esperaba una contracción del 0,6%, que ahora se rebaja al 0,4%. La ministra de economía, Elena Salgado, mostró su satisfacción porque las previsiones del Fondo y las de Gobierno se acercan. El Ejecutivo confía en que este año el PIB se contraiga un 0,3%. Para 2011, las divergencias son notables porque el FMI calcula un crecimiento del 0,9% y el Gobierno lo eleva al doble, el 1,8%.

Un 19,4% de tasa de paro

La ligera mejora no impide que España se quede sola entre las grandes economías desarrolladas. Será la única que cierre el año en contracción. Uno de los datos más negativos es el desempleo, que subirá hasta el 19,4% en 2010 y sólo se reducirá hasta el 18,7% el año que viene. Son previsiones que destacan en la zona euro donde se espera que la tasa de paro ronde el 10,5% este año y el siguiente.

Jorg Decressin, subdirector del Departamento de Análisis del FMI, dijo ayer que el paquete de estímulo fiscal del Gobierno "fue el adecuado" y señaló que su contribución al incremento de la deuda ha sido limitado. Para el analista, el principal problema de las actuales cuentas de España se basa en "un crecimiento muy débil fruto de la crisis".

Decressin afirmó que España debe dinamizar sus exportaciones para generar un crecimiento que no puede depender tanto de la demanda interna y la vivienda. Además, ha de "reducir gradualmente el elevado déficit fiscal". A juicio del Fondo, el Gobierno debe poner en marcha un plan que dé garantías a los mercados e impulse el crecimiento. Para ello, sugiere recortar gastos y aumentar la edad de jubilación, algo que ya negocia el Ejecutivo.

La situación en el resto de Europa sigue siendo débil. De hecho, las previsiones para Alemania son ahora peores que en enero. En EE UU, la situación es más positiva porque el estímulo fiscal ha sido mayor y porque el crédito bancario, fundamental para las empresas, es menos importante en esta zona del mundo debido a la fortaleza de un mercado de deuda (bonos) que ha experimentado una notable mejoría.

El FMI cree que algunas medidas de estímulo deben continuar, pero pide planes para recomponer las finanzas públicas y frenar la explosión de deuda. El economista jefe, Olivier Blanchard, dice que en la mayoría de países, "la consolidación fiscal ha de ser una prioridad".

El conjunto de los países que rodean a Grecia

Los problemas de Grecia planearon ayer durante la presentación del WEO, el informe de previsiones mundiales que elabora el FMI. Sin entrar de lleno en la negociación que se mantiene con las autoridades de este país, la prensa italiana se interesó por saber si para el Fondo, Italia estaba más cerca de Alemania y Francia, los países más fuertes, o de Grecia, Portugal y España, los más débiles. Jorg Decressin, subdirector del departamento de análisis fue cuidadoso a la hora de responder a esta pregunta, pero eliminó la referencia a España en su respuesta.

En un segundo asalto se volvió a preguntar por el impacto de los problemas de Grecia y Portugal en Europa. Decressin dijo que el aporte de estas economías a la Unión era pequeño y ni en la respuesta, ni en la pregunta se oyeron referencias a España o Irlanda, países que los mercados de deuda están comparando con Grecia.

China lidera a los países emergentes y tira del crecimiento

Los países en desarrollo están presionando el acelerador de la economía mundial y dentro de ellos es China la nación que más está aportando al crecimiento con una actividad que algunos analistas creen que está empezando, sin embargo, a sobrecalentarse. Las previsiones del FMI pasan por un crecimiento del 10% en 2010 para este país y del 9,9% el año que viene.

Su influencia es tan fuerte en su área geográfica que las economías asiáticas en desarrollo van a crecer a un ritmo del 8,7% este año. Son las tasas más elevadas entre los países emergentes. Para el Fondo, estas cifras no sólo son fuertes, sino también sostenibles. Desde este organismo se explica que después de un contundente estímulo fiscal en 2009 la demanda privada se está reforzando y puede sostener el crecimiento. Eso sí, en este escenario y ante la reunión de ministros de Finanzas del G-20 en Washington, el FMI se hace eco de las demandas de Estados Unidos y Europa que solicitan una apreciación de la moneda china.

"Las divisas de una serie de países emergentes de Asia continúan infravaloradas, sustancialmente en el caso del renminbi", explica el Fondo en su informe. Este organismo concede que aunque se tiene que dinamizar, como se está haciendo, la demanda interna, a la vez se ha de controlar el avance del crédito y se debe dejar apreciar el tipo de cambio. El FMI cree que una apreciación de la divisa china es beneficiosa para todas las economías, puesto que ayudará a enderezar los desequilibrios mundiales.

Japón se desmarca

Japón puede dejar de ser la segunda economía del mundo este año y ser reemplazada por China en esta posición. Para este año su crecimiento va a ser de apenas el 1,9% después de haber registrado una contracción del 5,2% el ejercicio pasado.