Empleo&Directivos

Las mujeres dirigen sus negocios con prudencia

La mayoría monta su empresa como logro personal, son cautelosas y muy pocas se lanzan a hacer negocios en el exterior. Un estudio analiza el perfil de las emprendedoras en España

Cuando acabé la universidad intenté buscar trabajo, pero era una época en la que había muchísimo paro y decidí montar mi propio negocio", asegura una empresaria de una compañía de seguridad de Navarra. El intento de mejorar la situación económica es una de las razones por las que las mujeres crean su propia empresa, pero no la única. El 70% de las empresarias cree que pesa más el deseo del logro personal o de autorrealización, aunque el motivo económico, sin ser el principal, tuvo mucho que ver para un 47% de las emprendedoras. También se reconocen otras motivaciones, como el deseo de no aceptar las condiciones precarias de contratación, las desigualdades salariales y los obstáculos encontrados en la promoción dentro de las empresas.

Otras lo deciden por la necesidad de conciliar la vida profesional y laboral. Una empresaria de una fábrica de muebles de Valencia alega la necesidad de abrir un negocio nace como solución para poder llevar una vida personal complementada con la laboral. En este sentido, apunta que "el hombre tiene otros retos, ni mejores ni peores, sino diferentes en cuanto al acceso de la mujer al trabajo". Y son las más jóvenes, que coincide además que son las más formadas, las que se sintieron en mayor medida motivadas por el deseo del logro personal. El 67% decidió que era el momento de hacer uso de sus capacidades y conocimientos, y al 66% le motivó la visión de una oportunidad de negocio.

Bajo estas premisas, se comprende mejor el origen de la mayoría de las empresas femeninas: el 71% de ellas creó su organización desde cero, mientras que la cuarta para heredó la compañía o la compró. Si se entra en detalle, las herencias, que son las que presentan mayor antigüedad, se dan más en el sector industrial, mientras que en el comercio es donde se adquieren más compañías, sobre todo entre la población inmigrante.

El 52% considera que las cargas fiscales y los impuestos son las principales trabas a la hora de montar una compañía

Las nuevas empresas surgen sobre todo en servicios. Y es precisamente este sector, sobre todo las áreas relacionadas con turismo, asesoría y consultoría, el preferido por las mujeres para emprender. Le siguen comercio, industria y construcción. Todas estas reflexiones se recogen en una investigación sobre el Impacto de la actividad empresarial femenina en la economía española, elaborado por la Organización de Mujeres Empresarias y Gerencia Activa (Omega) a petición de la Fundación Banesto, a partir de 628 cuestionarios a empresarias, de las cuales el 69% aporta a la economía de sus hogares entre la mitad y la totalidad de sus ingresos.

El citado análisis pone de manifiesto que las mujeres hacen una aportación pecuniaria muy importante al país y, según los indicadores estadísticos, la mayor contribución de las empresas dirigidas por mujeres se produce en el sector servicios, el más importante en España.

Las empresarias crean negocios más sólidos y fuertes, aunque el crecimiento suele ser menor que el de las compañías en las que el propietario es un hombre, ya que asumen menos riesgos y son más prudentes en el trabajo. Una empresaria del sector de la comunicación y de las nuevas tecnologías opina que la mujer crece en la medida en que no arriesga más allá de lo que realmente está dispuesta a perder.

Otra ejecutiva al frente de una empresa de seguridad en Madrid comenta que el carácter del hombre es mucho más arriesgado que el de la mujer. "A la hora de crecer necesitas de un cierto grado de riesgo que el hombre muchas veces está dispuesto a asumir y que muchas veces fracasa estrepitosamente, pero las mujeres vamos con los pies más en el suelo, somos más precavidas, y más conformistas", añade.

Una de las barreras de entrada más significativa con la que se encuentran las mujeres empresarias son las cargas fiscales e impuestos en el momento de formalizar la organización, ya que para el 52,2% ha supuesto una carga alta o muy alta. Por otro lado, el documento alerta de las dificultades que encuentran a la hora de obtener financiación externa en comparación con los hombres, con un 30% de empresarias con dificultades para acceder a ésta.

Sin experiencia y a solas

En cuanto a la experiencia, el 65% de las empresarias actuales no tiene antecedentes previos en el ámbito empresarial, mientras que el resto (34,5%) sí lo tiene. Una gran proporción de éstas la tuvo además en el mismo sector de la actividad que desarrolla, el 61%. Este porcentaje es mayor cuanto más joven es la empresaria. La mayoría, el 65%, dirige sus empresas solas.

La experiencia media en años en dicho puesto de dirección, ya sea compartido o no, es de 10 años. Si se va al detalle y por sectores, es el industrial donde se pueden encontrar mayores proporciones de éstas, debido a su complejidad de gestión. Las empresas de mayor tamaño también presenta un elevado porcentaje de empresarias donde se comparte la tarea de dirección, dado que el tamaño se relaciona con la forma jurídica elegida. Las organizaciones cuyas empresarias adoptan como forma jurídica sociedades (persona jurídica) coinciden con aquellas donde se comparte la tarea de dirección en mayor grado.

El objetivo más valorado por las empresarias es mejorar el servicio de sus clientes, seguido de actuar de acuerdo a la normativa, en tanto que los menos valorados son el crecimiento de la empresa y actuar con responsabilidad con el medio ambiente.

Las claves del éxito, en su opinión, se debe fundamentalmente a la calidad del capital humano, a su perseverancia, motivación y formación. Y son las de edad más avanzada las que creen en mayor proporción que las jóvenes que uno de los elementos de éxito se debe al completo conocimiento del mercado, de los productos y de los servicios.

Poca internacionalización

Tan sólo el 14% de las empresas dirigidas por mujeres realiza actividades económicas fuera del país. El sector industrial realiza tareas transnacionales en un 34% de los casos, mientras que el resto de sectores no sobrepasa el 16%. Son las que tienen mayor facturación las que realizan operaciones fuera de nuestras fronteras.

A lo que no tienen miedo las mujeres es a empezar de nuevo. Una mayoría, el 68%, asegura que si tuviera que empezar de nuevo lo haría sin ningún problema, frente al 23% que no lo haría, y un 9% que duda. No tener miedo a los desafíos hace que el 67% de las empresarias considere que en los próximos años conseguirá la misma presencia que los hombres en todos los sectores económicos. Por otro lado, las mujeres dicen que aportan prudencia, calma y solidez a al mundo de los negocios.

Carmen Mur. Manpower. "Hay que tener paciencia porque las prisas pueden ser malas consejeras"

La vida le llevó a emprender. Carmen Mur, barcelonesa de 61 años, había estudiado secretariado y decidió aprovechar los conocimientos adquiridos en la escuela en la que se formó para crear una empresa de servicios y de contratación, Teacher's Group. Esta empresaria tomó nota de que a la escuela llamaban las empresas solicitando secretarias de dirección, y decidió montar su propia empresa para atender a esta demanda. No lo había planificado, "lo que vi es que había una oportunidad para desarrollar una actividad y la aproveché".

Le gusta decir que todo empezó como un juego, "pero empezamos a crecer de forma natural y a ser reconocidos por la seriedad con la que prestábamos nuestros servicios". Poco a poco fue adquiriendo tamaño hasta que en la década de los ochenta se interesó por lo que hacían otras empresas de su sector en el extranjero. Entró en contacto con Manpower y les explicó que quería aprender de ellos. Al poco tiempo recibió una carta de la multinacional estadounidense ofreciéndole ser su representante en España. Han pasado más de dos décadas y Carmen Mur sigue al frente de la organización. Cuando reflexiona sobre el momento en el que decidió abrir su empresa y los tiempos actuales cree que hay una diferencia en el ritmo de consecución de los objetivos. "Yo no tenía prisa, mientras que hoy día buscamos la inmediatez, no se contemplan periodos de sacrificio y de pérdidas. Las prisas pueden ser malas consejeras". Para Mur lo importante es echar raíces, "hay diferencia entre hacer negocio y hacer empresa". Aconseja a todo emprendedor "a tener paciencia, a creer en lo que hace pero sobre todo a no tirar la toalla".

Financiación

Los recursos propios son la fuente de financiación por excelencia, con un 65%, mientras que las entidades bancarias son requeridas por el 42% de las mujeres. Por el contrario, muy pocas, el 16%, recurre al grifo de la financiación para buscar recursos con los que sacar su empresa adelante.