Rafael Camacho. Director general de Genoma España Emprender

"El Gobierno financiará mil contratos en empresas al 0%"

Este bioquímico lidera la apuesta por la transferencia de la investigación en biotecnología al campo privado. Cree que la innovación es rentable y por eso "hay que financiarla mediante crédito".

Rafael Camacho (Almería, 1965) está impulsando el cambio de Genoma España, desde una fundación pública que apoyaba la investigación genómica a un organismo que fomenta la innovación empresarial en biotecnología.

¿España dedica suficientes recursos a la investigación?

En los últimos años hay un mayor peso de las acciones financiadas mediante crédito. La innovación es rentable y, como lo es, hay que financiarla mediante crédito, y esto es de una lógica aplastante. La inversión para investigación ha decrecido un 1% o un 1,5%. Teniendo en cuenta que en los tres últimos ejercicios, hasta 2008, se había multiplicado por tres, no es una reducción significativa y es lo que toca en un periodo de austeridad presupuestaria.

Pero hay recortes importantes para los organismos públicos de investigación. Al final eso se traducirá en una menor transferencia a la sociedad en los próximos años.

En principio debería afectar poco. De hecho, el recorte en los organismos públicos se asume con cargos a las reservas positivas que tenían. Con lo cual, a priori, no se tocan los gastos de personal y continúan las convocatorias competitivas para financiar la actividad normal. Otra pregunta que deberíamos hacernos es por qué los organismos públicos de investigación tenían ese volumen de reservas positivas. Quizá las tienen porque no habían invertido todos los incrementos presupuestarios de los años anteriores.

Algunos organismos tienen recortes de hasta un 30%, lo que afectará a la investigación y posteriormente a la transferencia de innovación.

Es una situación coyuntural de estos presupuestos y puede tener un cierto impacto negativo, pero tampoco hay que maximizar esa circunstancia. En el caso de la biotecnología, la inversión pública en España entre los años 2000 y 2008 ha crecido un 22% anual de manera sostenida. En un año de crisis es lógico que haya recortes presupuestarios, decir lo contrario sería dar la espalda a la realidad económica.

Lo que ocurre es que choca con el discurso del cambio de modelo productivo, porque veníamos creciendo a un 22% anual, pero retrasados respecto a la media europea.

Los presupuestos del ministerio han aumentado un 6%. De algún sitio hay que recortar. Si no se van a tocar las prestaciones sociales, ni la sanidad, ni vamos a subir de forma sistemática las cargas impositivas, en algún sitio se tienen que hacer ajustes.

¿Se sigue creando empleo en biotecnología?

Sí. De 2000 a 2008 de forma espectacular, con un aumento del 900%. Ahora se ha ralentizado, pero se sigue creando empleo. En este sentido, se va a poner en marcha el programa Incorpora, que pretende la incorporación de hasta 1.000 personas durante 2010, de titulados superiores y titulados medios, que tengan actividades relacionadas con la innovación en el tejido productivo español. Esperamos que a lo largo del mes de abril se publique la convocatoria. El ministerio va a financiar la contratación con créditos al 100% del importe de la ayuda, al 0% de interés, para la incorporación durante tres años en la órbita de la innovación en la empresa. Estamos hablando de 100 millones de euros, en 1.000 acciones a razón de 100.000 euros por acción. Eso implica tanto la financiación del 100% del salario como el coste de seguridad social, un 20% de gastos generales y la formación.

¿Qué tipos de responsabilidades podrían ocupar en las empresas?

Podrían dedicarse a desarrollo de negocio, desarrollo regulatorio para el lanzamiento de nuevos productos y servicios o diseño industrial, todo lo que tenga que ver con innovación.

Emprender: "El problema es de capacidades humanas"

¿Cómo recomienda a las empresas sortear los problemas financieros?

Aprovechar todos los instrumentos que ahora mismo se están poniendo a disposición para financiar la I+D. En todos los casos son créditos extraordinariamente blandos, normalmente a diez años, al 0% de interés y con dos o tres años de carencia.

¿Y para un emprendedor en biotecnología?

Que tenga una formación adecuada, no ya en los temas técnicos, que están bastante bien formados, sino en los temas de desarrollo de negocio. Decidles que el problema del acceso a la financiación no lo vamos a negar, pero no es el problema fundamental. El problema no es de proyecto ni es de financiación, sino de capacidades humanas. Realmente, encontrar, reclutar y mantener esas personas que hacen la diferencia para que un negocio tenga éxito e invertir mucho en la formación, la proyección del mercado y salir al mundo.

¿Cómo se anima a los investigadores de las universidades a que emprendan?

Debo decir que no creo que esa sea la solución. El investigador es bueno y es competitivo porque es profesional y hace bien su trabajo. Pero sí deben estar perfectamente engrasados los mecanismos de transferencia que permitan que esos resultados lleguen a la sociedad. No debemos empeñarnos en que un buen investigador se convierta en un buen empresario. La nueva Ley de la Ciencia aboga por eliminar las barreras que ahora mismo hay para la participación en iniciativas privadas.

"El capital riesgo internacional no está invirtiendo en España"

El acceso al crédito es el problema número uno de las empresas de biotecnología. Por eso, la fundación Genoma está involucrada en varios proyectos de acompañamiento para estas firmas. "El sector de la biotecnología es muy dependiente, intensivo de capital, de medidas de financiación", señala Camacho. "Desde la Administración se van a poner, fundamentalmente, líneas de crédito para proyectos de investigación, medidas de acompañamiento para el capital riesgo. Hay dos programas. Uno de fomento del capital riesgo, que ha suscrito el ministerio por 150 millones, otros 150 del ICO, y otros 600 por parte de sociedades de capital riesgo privadas, que hacen un total de 900 millones para todos los sectores, no sólo para la biotecnología. La de Genoma España, una medida más piloto (estamos hablando de dos millones de euros), estará enfocada para segundas rondas de financiación, para empresas que estén participadas por el capital riesgo y quieran una segunda ronda de financiación".

Reconoce los problemas de atracción de recursos. "El capital riesgo internacional ahora mismo no está invirtiendo. Sinceramente no sé si porque no se le presentan buenos proyectos, o si desconocen las oportunidades del mercado nacional. España tiene una posición competitiva interesante", asegura, pero "carece de casos de éxito". "Nuestro ecosistema es todavía pequeño, pero no se debe olvidar que en EE UU todo esto empieza en los años setenta. Lo que tenemos es una falta de recorrido, no es que tengamos casos de fracaso".

"También hay inversores tanto nacionales como extranjeros, que quieren invertir, pero están jugando a otro nivel. Juegan en una liga que va de entre 20 y 50 millones de euros por inversión", explica.