Descarta la venta de la filial

Telecom Italia se aferra a Brasil para salvar las cuentas del grupo

Telefónica no tiene suerte con sus socios, al menos en lo que a Brasil se refiere. Portugal Telecom ha declarado oficialmente que Vivo no está en venta y Telecom Italia hizo implícitamente lo mismo ayer con su filial brasileña, ya que será la garante en gran parte del plan estratégico a tres años del grupo.

Telecom Italia ha puesto fin a la espera. Después de retrasar en varias ocasiones la presentación de sus resultados de 2009 por el efecto en las cuentas del escándalo financiero de su filial Sparkle, la operadora los hizo públicos ayer, junto con su nuevo plan de negocio a tres años.

Las sorpresas no han sido muchas, por lo menos con respecto a las cuentas del año pasado. El beneficio se desploma un 27%, en buena medida por los 507 millones de euros que Telecom Italia ha apartado para hacer frente a los resultados de la investigación sobre Sparkle por fraude y blanqueo de capitales, aunque la ganancia también habría caído sin ello.

Lo más preocupante es la bajada del 6,3% en los ingresos, pero la operadora confía en recuperar algo el pulso a corto plazo, según el plan de negocio. Las previsiones anunciadas ayer hablan de una caída entre el 2% y 3% este año y de una tasa anualizada de crecimiento cercana al 1% de media hasta 2012.

La clave de este comportamiento estará en la filial brasileña de móvil, TIM Brasil. Será esta compañía la que aporte crecimiento al grupo, porque para la división italiana las previsiones son de caída para 2010 y de estabilidad a partir de entonces.

De ahí que el plan de negocio presentado ayer haya enfriado las especulaciones que apuntaban a una posible venta de TIM Brasil, con Telefónica como principal candidato a la compra.

La necesidad de Telecom Italia de reducir su abultada deuda -de 33.949 millones a cierre de 2009, superior por mucho a los 27.163 millones de ingresos de ese año-, llevó a los analistas a pensar en TIM Brasil como candidato a la desinversión.

Telefónica, por su parte, tiene una situación por resolver en Brasil. En el principal país de Latinoamérica, la española tiene que compartir su filial, Vivo, al 50% con Portugal Telecom, lo que limita sus posibilidades de gestión y de crecimiento. La primera opción para Telefónica es la compra de la participación de la portuguesa y estuvo muy cerca de conseguirlo en el pasado. Ahora, sin embargo, Portugal Telecom ha cerrado la puerta a la desinversión.

Por eso, la compra de TIM Brasil supondría una salida positiva para Telefónica y resolvería parte de sus problemas en Brasil. Pero los planes de negocio presentados ayer por Telecom Italia serían imposibles de cumplir sin su filial brasileña, lo que aleja también las posibilidades para la española.

Pese a esta renuncia, Telecom Italia mantiene sus planes para reducir la deuda en casi 6.000 millones para 2012. Para ello, venderá activos no identificados, pero que no serán estratégicos. Apelará asimismo a la reducción de gastos y a mayores eficiencias.

Y si no hay venta de TIM Brasil, tampoco la hay de la compañía completa. Al igual que hizo hace unos meses Telefónica, ayer fue Telecom Italia la que enfrió las especulaciones sobre una fusión. Según el consejero delegado de la italiana, Franco Bernabè, "no hay razones para pensar que la relación con Telefónica pueda cambiar a corto o medio plazo". El ejecutivo, de hecho, no hizo mención alguna a la alianza industrial con la operadora española en su presentación.

En cualquier caso, hay una buena noticia para Telefónica y es que Telecom Italia mantendrá el dividendo. También va por buen camino la venta de la filial argentina.