Esteban Barroso. Director general de Triodos bank en España

"Un banco debe acompañar al empresario en su desarrollo"

Habla de prudencia, de ser conservador en los créditos, y lo hace quien dirige un banco 'ético' que crece a ritmo de dos dígitos gracias a los préstamos para proyectos sociales que para otras entidades no tienen rentabilidad.

El banco que dirige Esteban Barroso (Madrid, 1962) es como una pequeña isla dentro del sistema financiero: dedicado al negocio ambiental, cultural o social y, además, de tamaño cuasi anecdótico. Pero crece y crece cada año. Acaba de presentar sus cuentas de 2009. En España tiene 20.000 clientes y gestiona una cartera de créditos de 375 millones, un 39% más que el año anterior.

¿Qué es lo importante para usted de estos resultados?

Lo fundamental es que cada vez hay más personas, más instituciones y más empresas que les parece que pueden ahorrar, invertir en una institución financiera con los mismos niveles de seguridad, con una rentabilidad razonable y, además, saber qué es lo que se está haciendo con su dinero y cuál es el tipo de realidad social que están promoviendo. Cada vez hay más proyectos y empresas que incorporan aspectos de carácter social, cultural y ambiental en sus actividades.

¿Es el papel de un banco cambiar el mundo como afirman ustedes?

No es que sea el papel o no, es que los bancos cambian el mundo. Uno puede aceptar su rol o no. ¿Es el papel de un médico el curar?

¿Pero un banco cambia el mundo?

Un banco promueve una realidad social, en un sentido u otro, dependiendo de su política de inversión. Nosotros decimos que un banco es un agente social. Las personas que deciden llevar sus ahorros a una institución financiera no están llevando sólo sus ahorros, sino la capacidad de transformar la sociedad.

Su banco lleva la etiqueta de ético. ¿Quiere eso decir que los demás no lo son?

No. Eso quiere decir que cuando la gente busca un adjetivo para definir a una institución financiera vinculada a un cambio sostenible de la sociedad, o cuando una entidad tiene una política de inversión explícita en la que se apoyan iniciativas que promueven la mejora de la vida de las personas, y además lo cuenta por una política de transparencia, y además tienen políticas de colaboración con agentes sociales, a ese tipo de banco les llaman éticos o sostenibles. También nos llamaron banco verde, social o banca con corazón.

¿Qué le falla a los otros bancos en la parte ética?

En estos tiempos es muy importante explicar con claridad lo que uno hace y cuáles son las diferencias. En el mundo de la banca hay distintos modelos de negocio y distintas visiones. Nuestra misión tiene que ver con cómo mejorar la vida de la gente y con que las personas puedan hacer un uso más consciente de su dinero. Ahora uno se lo puede creer o no. Nosotros lo hacemos desde hace más de 30 años y estamos presentes en un montón de países en Europa, Latinoamérica y Asia.

¿Qué problemas de transparencia hay en la banca internacional?

Eso habría que preguntárselo a los banqueros internacionales y reguladores internacionales.

Usted es banquero.

Sí, pero yo explico que no tengo problemas de transparencia. En un banco como el nuestro, si entra en nuestra web, se explica la política de inversiones. Esto es un aspecto de la transparencia.

¿Otros bancos no copian su modelo?

Ojalá. Un modelo de negocio como el que nosotros proponemos tiene que ver mucho con la credibilidad. Es decir, Triodos Bank, desde sus orígenes, sólo ha hecho esto. Para Triodos esto no es una línea de RSC o una tendencia, una moda o una oportunidad de negocio. Nosotros empezamos en agricultura ecológica cuando sólo había gente, quizá, un poco rara, o en cooperación al desarrollo o en microcréditos. Espero que algunas de las cosas que hacemos puedan servir, con toda modestia, para otros.

En España existe la figura de la caja de ahorros y su obra social. ¿Ha sido su sustituto histórico?

Es un modelo de negocio diferente. Nosotros no hacemos negocio y lo que ganamos luego lo invertimos en la obra social. Desarrollamos nuestra misión social a través de nuestro negocio.

¿Quienes les piden financiación llegan rebotados de otros bancos?

En los sectores donde nosotros estamos activos se conoce a Triodos Bank. Somos una banca especializada. No somos un banco que da dinero más barato o a quien de otra forma no lo conseguiría. Estamos hablando de una banca que encuentra soluciones de financiación para empresas e instituciones dentro del sector y que sean viables. Los que aquí vienen son clientes que saben que van a encontrar un socio financiero que no sólo entiende lo que están haciendo, sino que además están comprometidos para que este tipo de proyectos salga adelante.

Pero el salto para conocer Triodos no es fácil.

Depende. Si estás en el ámbito social o cultural, lo conoces. Tenemos un abanico de acuerdos de colaboración muy amplio. Nuestros clientes no vienen buscando precio, viene buscando servicio y socios que están en el sector y que quieren apoyarles.

¿Es más cara la financiación?

No. Ni más barata. En la línea de mercado. Un empresario sabe que lo fundamental del precio del préstamo no es que sea caro o barato, es que te lo concedan. Lo que importa es que ese banco te pueda ir acompañando en tu desarrollo.

¿Los clientes que les piden créditos son emprendedores?

Hay muchísimas organizaciones y empresas que son líderes en su sector y que tenían ya ganas de trabajar con una institución financiera que estuviera realmente interesada por lo que hacen. Y también porque hay muchas organizaciones a las que les parece importante que sus intereses los lleve una financiera que promueve valores más afines a sus ideales. Hay que desmitificar lo de que aquí viene gente rebotada: financiamos muchas iniciativas de nueva creación, pero somos muy conservadores y exigimos muchas seguridades.

¿Les afecta en algo las recomendaciones del Banco de España o el FROB?

No hemos sido apoyados por ninguna institución ni instrumento creado para mejorar la situación financiera en ningún país de los que estamos presentes, ni tenemos previsto que esto vaya a suceder.

¿Les podría comprar otro banco?

No puede porque tenemos una estructura societaria en la que todas las acciones del grupo están custodiadas por una fundación, que es la que garantiza la misión del banco. Todos nuestros accionistas delegan sus derechos políticos en una fundación. Y además nosotros no estamos en Bolsa, por lo que se garantiza nuestra independencia.

¿Qué sectores cree que garantizan o facilitan la salida de la crisis?

No soy capaz de establecer esa relación. Sí creo que hay muchos sectores con mucho potencial, en particular todo lo que tiene que ver con la dependencia, la agricultura ecológica, las energías renovables y el ámbito de la cultura. Hay profesiones que hay que recuperar. Me llama mucho la atención, cuando voy al pueblo de mis padres, que los grandes ejecutivos que han pasado la vida trabajando, a los 65 años se jubilan y montan un huerto. Este tipo de reflexiones tienen su interés en cómo podemos buscar un poco de equilibrio, porque lo económico tiene que ver con lo humano y nos empeñamos en que no, en que lo económico es una cosa y lo humano o social no tiene nada que ver. Hace poco veía en televisión que la mayor causa de mortalidad no son los accidentes, sino los suicidios. Hay que empezar a ver de qué manera una sociedad puede ser más humana, y la economía tiene un papel que jugar ahí.

¿Hay que ser idealista para trabajar en Triodos?

Hay que ser un buen profesional, sobre todo, y hay que tener el convencimiento de que el mundo cambia todos los días y que uno puede ser agente del cambio en mayor o menor medida. Sí que hay que tener esa disposición.

¿En qué se equivocaron sus colegas banqueros en la crisis?

Tendrán que pasar unos años para ver qué ha sucedido. Una situación como la que se ha producido no sólo está vinculada al sector financiero. Tiene que ver con lo que los clientes le pedían a los bancos cuando les llevaban su dinero. ¿Les pedían prudencia? ¿Les pedían transparencia? ¿O les pedían que les dieran la mayor rentabilidad posible como fuera? Esa es la realidad. Tenemos los bancos, las instituciones financieras, los partidos políticos o los centros sanitarios que nos merecemos. Han fallado muchas cosas. Muchos elementos que no se estaban desarrollando de forma equilibrada se han puesto de acuerdo para fallar. Unos dicen que el fallo es la supervisión y otros que el tema es la avaricia. Creo que es un cúmulo de circunstancias. Pero no creo que esta situación sea responsabilidad exclusiva de las instituciones financieras.

¿Entonces cree que es algo más de la sociedad?

Es obvio. Pregunte qué pide la gente cuando va a un banco.

Eso no ha cambiado con una guerra de depósitos abierta.

Si uno está pagando su hipoteca al 2% y por el dinero que tiene le pagan el 3%, yo iría al banco y pediría una explicación. ¿Pero a que nadie lo hace?

¿Con qué productos bancarios no trabajarán nunca?

A cualquier producto bancario se le puede añadir un valor social, desde una cuenta de ahorro. Lo que nosotros no vamos a hacer es invertir en cosas que no entendemos, por ejemplo, en las subprime, y sólo invertimos en lo que contribuye a la mejora de la vida de las personas.

"La economía no es hacerse más rico"

En sus más de 30 años de historia, a este banco holandés le han llamado banco hippy, pero Esteban Barroso lo define como europeo, contemporáneo e independiente. Financian cooperación al desarrollo, agricultura ecológica, teatros o asociaciones de discapacitados.

"Somos un banco de toda la vida que hacemos cosas tremendamente innovadoras y con un modelo de negocio muy especializado y con conocimiento sectorial muy serio. La economía real tiene que ver con la producción de bienes y de servicios adecuados y necesarios para la sociedad y con un uso adecuado de los recursos naturales. La economía no es necesariamente hacerse más rico".

Barroso cree en la rentabilidad de los proyectos sociales (que se financian por cuotas, donaciones o ayudas públicas). "No es que haya que ser extraordinariamente rentable, lo que hay que ser es efectivamente sostenible".