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Valientes que emprenden a pesar de la crisis

La creación de negocios se redujo en 2009. Sin embargo, los emprendedores pelean por sacar adelante su idea e innovan para diferenciarse.

Esta semana se conocía que el número de autónomos afiliados a la Seguridad Social creció, aunque sólo en 873 personas, después de 22 meses consecutivos de números rojos (desde mayo de 2008). Esta figura jurídica es una de las más utilizadas para el autoempleo y las pequeñas iniciativas emprendedoras. Estos datos pueden considerarse un espejismo, pero también indican que cientos de personas apuestan cada día por montar su propio negocio.

La crisis, la dificultad para acceder al crédito y el parón en el consumo no desaniman a algunos. "Desde mayo de 2008 ha habido un pérdida neta de 274.000 autónomos, debido a la desaparición de más de 700.000 autoempleos, pero eso significa que ha habido 500.000 valientes nuevos que han sorteado la morosidad, la caída de actividad y la economía sumergida", señala Lorenzo Amor, presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA). Aun así, Amor cree que 2010 terminará en números negativos en términos interanuales. "Será en 2011 cuando esperamos que mejore. A muchos parados se le acabará la prestación y se tendrán que buscar las habichuelas; las universidades están llenas de estudiantes que no van a encontrar salida en la función pública, mermada por el recorte de gasto, y las empresas siguen con miedo a contratar, por lo que se externalizarán muchos trabajos", asegura.

Si 2010 puede ser el año del equilibrio y 2011 el de la resurrección, 2009 fue el vía crucis para los emprendedores. El IE Business School presentaba hace unos días su índice anual de actividad emprendedora, que supuso una disminución del 27,1% en este indicador entre julio de 2008 y julio de 2009. Sólo el 5,1% de la población llevaba a cabo una iniciativa emprendedora (de hasta 42 meses de vida), frente al 7% del año anterior. Este informe, denominado Global Entrepreneurship Monitor (GEM), cifraba además en 1,5 millones las empresas españolas en esta fase de consolidación. "El año pasado ha sido de mucho cierre, de mucho fracaso", confirma Ignacio de la Vega, el director del GEM.

Y es que el éxito no está garantizado para nadie, pero el camino para lograrlo sí tiene algunos puntos en común. "En un entorno complejo, tanto psicológicamente para el emprendedor que se enfrenta a poner en marcha un negocio, como por las dificultades del mercado y para encontrar recursos, lo que se necesitan son mejores proyectos, equipos preparados y con modelos de negocio donde impere la innovación para atraer al cliente", cree De la Vega. La innovación es, por tanto, la apuesta para garantizar el triunfo, asegura este profesor, que reconoce que para los proyectos pequeños hablar de ella es más difícil.

Son precisamente las iniciativas de negocios de entre 6 y 19 empleados, los de un tamaño medio y que pueden aplicar más innovación, los que más han sufrido el descenso en los nuevos proyectos. Aquí es donde entra uno de los aspectos más complicados en el camino: la consecución de recursos para proyectos con entidad.

El GEM indica que el 50% de los emprendedores ha necesitado 30.000 euros de inversión inicial, frente a los 50.000 del año 2008, una cantidad pequeña para empresas competitivas, y, además, el 40,1% ha sufragado el capital inicial con sus propios recursos. El resto ha necesitado financiación ajena: bancos (64% de estos casos), ayuda pública (53%), business angels informales (50%), capital riesgo (11,6%) y business angels profesionales (10,6%). "Empieza a calar la idea de la utilización de inversores informales. El clásico dicho de que hay dinero para las buenas oportunidades es cierto", recalca De la Vega.

Estos inversores profesionales son una buena oportunidad para sortear la banca tradicional y son complementarios al dinero conseguido a través de las tres efes: family, fools and friends (familia, locos y amigos). A esta vía se suman las ayudas públicas, como los créditos ICO o las del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), que se han ido sumando a todas las iniciativas de estímulo del Gobierno, como el Plan Avanza, para el desarrollo de la sociedad de la información. Industria ha anunciado también hace unos días la puesta en marcha de una nueva línea de crédito a través de la Empresa Nacional de Innovación (Enisa), dotada con 25 millones de euros en el ejercicio 2010 para jóvenes emprendedores.

"Las ayudas han crecido de forma importante y más que van a crecer. Están en el ICO, en las comunidades autónomas o en los ayuntamientos", señala De la Vega. "Pueden ser por financiación directa, vía formación, de tipos de interés preferenciales u otras como viveros", añade el profesor del IE, que aconseja acudir a las agencias de desarrollo regionales, que actúan como ventanilla única.

Lorenzo Amor es algo más crítico con las ayudas: "Se debería poner una autopista al crédito y dotar al emprendedor de una mejor protección social para animar al autoempleo". El Gobierno, de momento, sólo está dispuesto a otorgar un seguro de paro de seis meses como máximo, aunque los demás grupos en el Congreso le piden como mínimo 12 meses. Una propuesta que se debatirá previsiblemente en junio.

También hay otra clave del éxito para los valientes: el sector donde inviertan. Amor destaca todo lo relacionado con servicios sociales, dependencia, servicios profesionales o educación. A la lista, De la Vega añade las tecnologías limpias, la salud y el ocio vinculado a la tecnología.

Gonzalo García. Bodaplay: "Los bancos tienen miedo a las empresas de internet"

Con 33 años ya ha creado cuatro empresas. Se puede decir que es un empresario nato. "Estoy enganchado a lo de emprender", bromea, "para lo que hay que tener mucha tolerancia a la incertidumbre". La última apuesta de Gonzalo García, junto a dos socios, ha sido lanzar la web Bodaplay.com, un directorio donde las parejas pueden buscar todo tipo de servicios para su enlace. Los ingresos de la firma provienen de los anunciantes (relacionados con el banquete nupcial), a los que Bodaplay les hace una ficha con información, fotos y vídeos.

Para comenzar el negocio, los tres socios pusieron 15.000 euros como capital, junto a 12.000 de un préstamo a tipo cero a través del ICO, gracias a una línea del Plan Avanza (para ordenadores, servidores y web).

Desde que montó su primera empresa, a los 18 años, ha observado una mejora en las trabas burocráticas, pero advierte de las barreras para su sector: "Los bancos tienen miedo a las empresas de internet. Hay mucho desconocimiento".

Ingrid Matheu. Confort Twins: "Ahora cuesta bastante cobrar a los clientes"

Su nombre sonó en el mundo del interiorismo tras el diseño de un loft en el barrio gótico de Barcelona. Tras dos años como autónoma, Ingrid Matheu, de 31 años, constituyó hace un mes la empresa Confort Twins. El objetivo: "hacerme grande", explica. Para ello, se alió con el empresario de la restauración Crisol Cacheiro, que le aporta la parte comercial y el respaldo financiero. Su principal problema para crecer era, precisamente, la falta de recursos para acometer grandes obras.

La mayor dificultad que tiene, añade, son los impagados. "Ahora cuesta bastante cobrar a los clientes. Algunos encargan la obra y luego tardan meses en pagar con la excusa de la crisis. Tenemos retrasos de seis o siete meses. Cuesta cobrar sobre todo el 40% del final de obra". Este importante detalle no le resta ganas. En la actualidad diseña una casa en Ciudad Diagonal (Barcelona) y está a punto de mostrar su trabajo en el Hotel California, que ha reformado "de arriba abajo" durante un año.

Jesús Camacho. Job44: "Fomentar el empleo no está en el Plan Avanza"

Cuando en 2008 Jesús Camacho, actualmente con 48 años, pensó que le podían despedir de su empresa, se le ocurrió la idea de montar una web enfocada a parados mayores de 35 años. Convenció a dos amigos y fundan Job44.es con 15.000 euros y 90.000 de un préstamo ICO, para el que recibieron la ayuda de Cajamar. Es tremendamente crítico con la carencia de ayudas. A pesar de ganar el premio a la mejor actividad emprendedora en el campo social de Orange y Banespyme, ha tenido dificultades para encontrar recursos. "Hablamos con tres grandes bancos, de los que se gastan mucho dinero en publicidad sobre su apoyo a empresarios, y nada. Ser un emprendedor no es un negocio para ellos". También se queja de las ayudas públicas: "Cero patatero. Fomentar el empleo para mayores de 35 años no está tipificado como una actividad dentro del Plan Avanza, aunque seamos internet. Las ayudas están diseñadas de cara a la galería".

Margarita García de la Calle. Aboo partners: "Los inversores tienen más dinero que nunca"

Emprendedora, profesora de emprendedores en el IE Business School y asesora de nuevos empresarios. Es Margarita García de la Calle, de 34 años. Su negocio, abierto en 2009, consiste en una consultoría para conectar a futuros empresarios con business angels, firmas de capital riesgo y family office, además de ayudar a otras compañías en la reestructuración de deuda y buscar ayudas y créditos blandos. Es una experta en los problemas actuales de las empresas para acceder a la financiación.

Se atreve a lanzar un mensaje optimista: "Los inversores privados, business angels y family office, tienen más dinero que nunca, ya que tienen miedo del sector inmobiliario, huyen de los mercados y no quieren derivados. Buscan negocios más tradicionales". Sobre las ayudas públicas cree que cuesta obtenerlas, por lo que en ocasiones no merece la pena solicitarlas. Su propia consultora, Aboo Partners, la fundó con 200.000 euros suyos y de su socia y amiga, y cuenta con dos empleados.

Joaquín Romero de Tejada. Goteo: "Queremos apostar por trabajos de calidad"

Un grupo de ex alumnos de la Universidad Autónoma de Madrid, ligados a la carrera de Ambientales, vio una oportunidad para gestionar el CibiUAM, de préstamo de bicicletas para el campus. De ahí, ha salido un taller de reparaciones, una mensajería, una tienda, cursos y una oferta de actividades complementarias.

Tres socios decidieron montar una sociedad cooperativa, Goteo, que se ha agrupado en la patronal Madrid Probici, y ya cuentan con varios trabajadores y colaboradores. "Apostamos por la cooperativa. Todos los beneficios retornan a la empresa. Queremos puestos de trabajo de calidad", explica Joaquín Romero de Tejada, uno de los fundadores, de 33 años. Tuvieron dificultad para encontrar crédito, y Triodos Bank les recomendó financiarse a través de bonos, suscritos por su entorno a una rentabilidad del 2,5%, con los que han conseguido 10.000 euros. Las trabas las encuentran en los trámites para las ayudas y en el precio de los locales en Madrid para una nueva tienda. "Es desincentivador para la actividad económica".

Sonia Martínez. El Picozo de Pelegrina: "Con la Administración muy mal, ha sido un caos"

Llevaba algunos años pensando en gestionar una casa rural de un familiar en el pueblo de su padre. En mayo del año pasado decidió lanzarse. Sonia Martínez, de 30 años, aprovechó que la casa estaba reformada para iniciar su sueño a cambio del pago de un alquiler.

Le dijeron que los permisos para abrir El Picozo de Pelegrina, cerca de Sigüenza (Guadalajara), no tardarían más de mes y medio. Había estado en paro y llevaba poco en su nuevo empleo, pero dejó su trabajo esperando abrir la casa rápidamente. Finalmente se retrasó seis meses. "Con la Administración, muy mal; ha sido un caos", confiesa mientras relata un sinfín de anécdotas sobre la parsimonia y mala información de la Administración.

Los 7.000 euros que le ha costado el arranque se los ha prestado su padre. De momento, lleva ella sola toda la casa, trabajando como autónoma, y no ha conseguido ninguna ayuda pública. Finalmente y desde el 1 de enero, ya tiene su hotelito rural. De momento, asegura que no sufre la crisis.