Plan Extraordinario de Infraestructuras

Las concesionarias deberán aportar un 20% de los proyectos del plan adicional de infraestructuras en fondos propios

El Plan Extraordinario de Infraestructuras público-privado, que esta mañana están presentando el presidente Rodríguez Zapatero y el ministro de fomento José Blanco, recoge una exigencia clara a constructoras y concesionarias. Gran parte de los proyectos serán financiados por el Banco Europeo de Inversiones (BEI) y el Instituto de Crédito Oficial (ICO), pero las empresas deben poner sobre la mesa un 20% del presupuesto de cada una de las concesiones en recursos propios

La aportación adicional a la obra pública española que ha diseñado el Gobierno para combatir la crisis está cifrada en 17.000 millones de euros en obras que serán adjudicados entre 2010 y 2011. El 70% de esa aportación irá dedicada al ferrocarril, por un 30% que se llevan las carreteras. El capital de las sociedades concesionarias ha de repartirse entre constructoras, ingenierías y conservadoras de infraestructuras. El objetivo es que todo el sector tenga acceso a esta inyección de actividad.

Otro síntoma de democratización en la licitación es que las iniciativas oscilan entre los 50 millones, cifra que da entrada a constructoras pequeñas y medianas, y más de 200 millones, en las que tendrán especial protagonismo los grandes grupos.

El plan está basado en un modelo concesional en el que las promotoras privadas de las infraestructuras corren con el riesgo de disponibilidad y no de demanda. Es decir, cobran en función del estado de las infraestructuras y no por el volumen de usuarios. Todas las obras deberás estar finalizadas en 2014 y a partir de ese año el Gobierno se compromete a pagar un canon a las empresas. En el caso de las carreteras se ha fijado un plazo de explotación por parte de la iniciativa privada de 25 años, por los 30 años que tendrán para gestionar las concesiones ferroviarias.