El ferrocarril es la estrella del plan

Fomento moviliza 17.000 millones de inversión adicional en infraestructuras entre 2010 y 2011

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, arranca a esta hora la presentación ante el sector constructor, concesional y financiero del Plan Extraordinario de Infraestructuras público-privado. Una iniciativa dotada finalmente con 17.000 millones de euros, frente a los 15.000 millones con que se especulaba desde hace meses, y cuya financiación se está atando en estos últimos días.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero (i), junto a la ministra de Economía, Elena Salgado, el presidente de la Asociación Española de Banca, Miguel Martín, y el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero (i), junto a la ministra de Economía, Elena Salgado, el presidente de la Asociación Española de Banca, Miguel Martín, y el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán.

En todo caso, desde el Ministerio de Fomento que lidera José Blanco, presente también en el acto que se celebra en la madrileña estación de Chamartín, se asegura que está garantizada con la participación del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y del Instituto de Crédito Oficial (ICO).

Como estaba previsto, el ferrocarril es la estrella del plan. Incluso con un protagonismo mayor del previsto. Entre la alta velocidad, cercanías y mercancías se repartirán el 70% del montante económico de esta inyección económica adicional para la obra pública. El 30% restante se irá en la construcción y mejora de carreteras.

El plan está basado en un modelo concesional en el que las promotoras privadas de las infraestructuras corren con el riesgo de disponibilidad y no de demanda. Es decir, cobran en función del estado de las infraestructuras y no de su uso. Todas las obras deberán estar finalizadas en 2014 y a partir de ese año el Gobierno se compromete a pagar un canon a las concesionarias. Según cálculos de Fomento, ese desembolso impactará en un máximo del 8% de sus presupuestos anuales.

En el caso de las carreteras se ha fijado un plazo de explotación por parte de la iniciativa privada de 25 años, por los 30 años que tendrán las empresas para gestionar las concesiones ferroviarias.

El Gobierno ha logrado que estos 17.000 millones de euros, que redundarán en la creación y mantenimiento de 400.000 puestos de trabajo, no computen en el déficit público.

Las constructoras aplauden el plan extraordinario de infraestructuras

Los presidentes de las empresas constructoras y de las patronales del sector recibieron hoy con aplausos el plan extraordinario de infraestructuras. Así lo manifestó el presidente de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC), Juan Lazcano, quien señaló que el plan servirá para paliar la recesión económica y luchar contra el desempleo. Asimismo, recordó que el plan no requerirá en un primer momento de la inversión estatal, que puede dedicarse a otras materias, gracias a la colaboración público-privada que permite que sean las propias constructoras las que, con financiación bancaria, asuman el coste de las obras, para después recibir un canon anual del Gobierno.

"No podemos estar más que contentos porque somos muy conscientes de que el Gobierno ha hecho un trabajo magnífico y con un gran esfuerzo", aseguró Lazcano, al tiempo que recordó que "a última hora ha mejorado en 2.000 millones la inversión a movilizar con el plan". Además recalcó que, de la inversión total, el 65% irá dirigida a la construcción de infraestructuras, es decir, a la creación de empleo, y el resto, a su mantenimiento.

Por su parte, el presidente de la asociación de constructoras de obra pública (Aerco), Javier Sáenz de Cosculluela, se mostró "contento y agradecido" puesto que este plan pone énfasis en la participación de las empresas medianas -a las que él representa- en las licitaciones de infraestructuras. "Las empresas vamos a tener que hacer un esfuerzo", dijo Sáenz de Cosculluela, porque "es muy importante para la creación y mantenimiento de empleo".

Desde las propias constructoras, el presidente de OHL, Juan Miguel Villar Mir, valoró el plan porque "la necesidad de seguir invirtiendo en infraestructuras es evidente", ya que son "la locomotora que tira de la situación económica". Recordó que este tipo de proyectos de colaboración público-privada, que llevan a cabo también otros países del mundo, utilizan un sistema concesional que, gracias a la financiación privada, recibe el apoyo del Estado que se mantiene en un "segundo plano" y no computa esta inversión como déficit.

"Me parece estupendo", dijo el presidente del grupo Sacyr Vallehermoso, Luis del Rivero, que asistió al acto de presentación del plan junto a otros directivos del sector como el presidente de la patronal de las grandes constructoras (Seopan), David Taguas.

También estaban presentes el presidente-consejero delegado de FCC, Baldomero Falcones; el presidente de ACS, Florentino Pérez; el consejero delegado de Ferrovial, Joaquín Ayuso, o el presidente de Acciona, Jose Manuel Entrecanales.

Efe