Pues la orden de cierre está "debidamente motivada"

El Gobierno rechaza indemnizar a Nuclenor por ordenar el cierre de Garoña para 2013

El Gobierno considera que "no ha lugar a ningún tipo de indemnización" a Nuclenor, titular de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos), participada al 50% por Endesa e Iberdrola, "al estar debidamente motivada" la orden ministerial que fija para el 6 de julio de 2013 el cese definitivo de la explotación de la central.

El Ejecutivo socialista respondía así, en un escrito al que ha tenido acceso Europa Press, al portavoz del PP en la Comisión del Congreso de Industria, Turismo y Comercio, Antonio Erias, quien preguntó al Gobierno si tiene previsto "compensar a las empresas eléctricas por el importe de las inversiones realizadas y pendientes de amortizar, así como por la pérdida del flujo de caja".

El pasado miércoles Nuclenor formalizó ante la Audiencia Nacional la demanda correspondiente al recurso interpuesto el pasado 14 de septiembre contra la orden ministerial que decreta el cese de la operación de la central de Garoña.

En concreto, Nuclenor solicita a la Audiencia Nacional que se anule "íntegramente" la orden ministerial, que se reconozca su derecho a continuar en la explotación de la central al menos, hasta el 6 de julio de 2019, y a la renovación expresa de la autorización en los términos informados por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) -hasta el año 2019 con posibilidad de prórroga posterior-, y que se indemnice por los "posibles perjuicios" que la orden ministerial pueda causar.

ENDESA 24,10 -1,35%

Mantener las centrales existentes

Preguntado por si se plantea elaborar un Plan Estratégico de la Energía Nuclear para España, el Ejecutivo asegura al diputado 'popular' que no contempla el crecimiento del parque nuclear actual y que prevé el agotamiento de la vida útil de las centrales nucleares.

Según explica el Gobierno, el Consejo de Ministros aprobó en mayo de 2008 el documento 'Planificación de los sectores de electricidad y gas 2008-2016', que "no contempla la puesta en servicio de ningún nuevo grupo nuclear adicional a los ya existentes". Además, indica que su propósito es "agotar la vida útil de las centrales nucleares, que según el escenario de referencia actual es de 40 años".

En caso de que se produjera el cierre de algún grupo, agrega, "el sistema sería capaz de asumirlo, bien a costa de disminuir ligeramente el índice de cobertura, bien con generación de otro tipo de tecnología".