Tras la rebaja de la calificación crediticia

El Gobierno de Portugal pide apoyo a sus medidas anticrisis

El Gobierno socialista de Portugal pidió hoy apoyo político nacional a sus medidas anticrisis, tras rebajar la agencia Fitch la calificación del país desde 'AA' a 'AA-', una decisión que la oposición calificó de "preocupante".

El Ministerio de Finanzas emitió un comunicado tras conocerse la rebaja de la calificación crediticia en el que considera "crucial" que el Parlamento luso dé "señales inequívocas y consensos políticos" ante el Programa de Estabilidad y Crecimiento (PEC) que el Gobierno ha preparado para sanear la economía.

"En la actual situación de nerviosismo y volatilidad de los mercados financieros internacionales (...) es fundamental que Portugal demuestre un firme empeño político", agrega la nota ministerial en relación al PEC, que cuenta con el apoyo de la oposición conservadora y no de la minoritaria izquierda marxista.

El Programa de Estabilidad y Crecimiento será debatido este jueves en el Parlamento portugués, en el que el gobernante Partido Socialista no tiene mayoría, y, aunque habrá una votación no vinculante para el Ejecutivo luso, éste quiere recibir apoyos explícitos de los conservadores y no abstenciones.

Sobre la rebaja de la calificación crediticia, Fitch explicó que se debe a los malos resultados presupuestarios registrados por Portugal durante 2009, que situaron el déficit público en el 9,3% del Producto Interior Bruto (PIB).

La agencia añadió que el PIB per cápita de Portugal, de 22.080 dólares en 2008, y la tendencia del crecimiento "están significativamente debajo de la media de los países con calificación 'AA', aunque calificó de positivos y creíbles los planes de consolidación aprobados por el Gobierno.

La principal formación de la oposición portuguesa, el Partido Social Demócrata (PSD), lamentó que la agencia Fitch haya rebajado la calificación e insistió en llamar la atención sobre el alto nivel de endeudamiento luso.

La líder del PSD, Manuela Ferreira Leite, comentó que "es siempre una preocupación grande" que un organismo de calificación de riesgo vea de forma negativa al país.

El Programa de Estabilidad y Crecimiento incluye medidas contra el déficit como la congelación de salarios de los funcionarios, el aplazamiento del tren de alta velocidad entre Lisboa, Oporto y Vigo, la reducción del gasto militar en un 40% y la venta de empresas públicas.

Fitch señaló que no espera "una inestabilidad gubernamental significativa que pueda poner en peligro la aprobación de la legislación de consolidación económica" en Portugal.

También indicó que, aunque el Gobierno socialista no tiene una mayoría parlamentaria ,"hay un amplio consenso político sobre la necesidad de una reforma estructural y fiscal".

La rebaja de calificación se produce después de que la Asamblea de la República lusa aprobase el 12 de marzo los Presupuestos del Estado para 2010, basados ya en la contención del gasto público contemplada por el Ejecutivo de José Sócrates.