Control de una marca global

El dueño de Calvin Klein vestirá a Tommy Hilfiger

Phillips-Van Heusen pagará 2.200 millones al fondo Apax Partners

Tommy Hilfiger llevaba meses con el cartel de "en venta" y finalmente ha encontrado comprador. Su nuevo dueño es Phillips-Van Heusen. Un grupo estadounidense mucho más conocido por su principal enseña comercial, Calvin Klein, que por el nombre de su matriz. La compañía neoyorquina anunció ayer la operación que pone punto y final a los rumores que apuntaban la intención de Apax Partners de colocar en Bolsa la enseña de moda.

Gracias a esta operación, Apax Partners ingresará 3.000 millones de dólares (2.200 millones de euros) por una empresa que adquirió hace cuatro años por 1.600 millones de dólares. En concreto, la firma de capital riesgo recibirá 1.924 millones de euros en efectivo y el resto en acciones de Tommy Hilfiger, cuya sede está en Ámsterdam.

Phillips-Van Heusen llevaba semanas negociando la compra de la popular firma estadounidense, fundada en 1985 por el diseñador del que ha tomado su nombre. Con este movimiento pretende ser una de las "empresas de distribución textil más rentables". Su previsión es alcanzar a corto plazo unos ingresos consolidados de 4.600 millones de dólares. Este año, su objetivo es lograr unos ingresos por acción de 0,20 dólares este año y de entre 0,75 y 1,00 por título durante el ejercicio 2011. Actualmente, el beneficio de Tommy Hilfiger se sitúa cerca de los 270 millones de euros, mientras que los ingresos en el ejercicio concluido el pasado 31 de marzo rondaron los 2.250 millones de dólares (más de 1.600 millones de euros).

Pero detrás de este movimiento no está sólo la necesidad de hacerse con una marca para elevar su volumen de ventas, sino que Phillips-Van Heusen también trata de hacerse con el control de una marca global para poder implantar fuera de Estados Unidos el resto de sus marcas comerciales. Por ejemplo, Arrow (que estuvo presente en España hasta hace seis años), Izod o Bass. Actualmente, dos tercios de los ingresos de Tommy Hilfiger se generan fuera de su mercado doméstico. El propietario de Calvin Klein también espera lograr unos ahorros anuales de 40 millones de dólares y prevé lograr un acuerdo de compra definitivo antes del próximo 30 de junio.

"Tommy Hilfiger se ajusta a nuestros criterios de adquisición: es una marca fuerte, con un buen equipo directivo, altamente rentable, que va a aportar ingresos desde el primer momento y centrada en la expansión internacional", explicaba el consejero delegado de Phillips-Van Heusen, Emanuel Chirico, a través de un comunicado. No en vano, la intención del grupo estadounidense es mantener el equipo directivo de la firma: tanto su fundador Tommy Hilfiger a la cabeza del diseño, como Fred Gehring como consejero delegado, quien además se convertirá en el responsable de operaciones internacionales de Phillips-Van Heusen.

En cuanto a los detalles financieros, la compañía neoyorquina venderá acciones valoradas en 200 millones de dólares y tratará de captar otros 2.450 millones a través de financiación bancaria y de la reestructuración de préstamos actuales.

La filial española tiene pérdidas de 0,6 millones

La división española de Tommy Hilfiger no ha escapado, ni mucho menos, de la crisis. La filial cerró el último ejercicio (correspondiente al año 2008) con un descenso de ventas del 9,83%, hasta 3,23 millones de euros. Una caída que se tradujo en unas pérdidas de 0,63 millones de euros, según explica la división en la memoria publicada en el Registro Mercantil de Barcelona. La compañía destaca que, a pesar de esta situación, no ha cerrado ningún establecimiento, aunque tampoco ha realizado nuevas aperturas.

La empresa tiene actualmente 11 tiendas en España: Oviedo, Bilbao, Valencia (dos locales), Barcelona, Madrid (4 tiendas), Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) y Marbella (Málaga). Por ellos, la compañía abona un alquiler de 1,23 millones de euros. Al margen de sus actividades comerciales, la filial española ha ingresado más de 8,22 millones de euros en concepto de "servicios prestados" a su matriz holandesa, ya que la sede del grupo está en Ámsterdam.

La compañía también explica en su memoria que a lo largo del ejercicio 2009-2010 se verá obligada a restablecer su equilibrio patrimonial, ya que a cierre de 2008 su patrimonio neto era negativo (360.879 euros) mientras el capital social se situaba en 110.000 euros. En ese mismo año, la empresa ya realizó una ampliación de capital de 162.000 euros. Sin embargo, la matriz también tuvo que aportar 2,1 millones para compensar las pérdidas de años anteriores.