Baja su perspectiva a 'negativa'

S&P retira su amenaza inminente sobre el 'rating' de Grecia

La agencia de calificación crediticia Standard & Poor's decidió hoy retirar la "vigilancia con implicaciones negativas" sobre la nota de la deuda pública de Grecia, actualmente situada en 'BBB+', al tener en cuenta las medidas de ajuste adicionales aprobadas por el Gobierno heleno el pasado 5 de marzo, aunque rebajó la perspectiva del 'rating' de Grecia a 'negativa'.

De este modo, la calificadora de riesgos alivia el riesgo de una inminente rebaja de 'rating' al retirar la vigilancia negativa sobre las notas a largo y corto plazo de Grecia, que habían sido colocadas en esta situación el pasado 7 y 16 de diciembre respectivamente, lo que implicaba una posible bajada de 'rating' a corto plazo, mientras que la perspectiva pasa a "negativa" desde la categoría "estable" con la que contaba antes de ser puesta bajo vigilancia, abriendo la posibilidad de un recorte de nota a medio o largo plazo.

La decisión de S&P ha tomado en consideración el último paquete de medidas de austeridad aprobado por el Ejecutivo de Grecia el pasado 5 de marzo, que contempla congelación de pensiones, bajadas del sueldo de los funcionarios y subidas de impuestos.

"Consideramos que el programa de consolidación fiscal del Gobierno respalda el actual nivel del 'rating' y de ahí la confirmación del mismo por nuestra parte", afirma el analista de S&P Marko Mrsnik.

De este modo, la agencia señala que el conjunto de medidas presentadas por el Gobierno griego resultan "apropiadas" para alcanzar el objetivo de reducir el déficit fiscal en 2010 ante el deterioro de las perspectivas de crecimiento del país, que se mantendrá en recesión este año con una contracción del PIB del 4%.

"A pesar de las nuevas medidas, pensamos que será difícil para Grecia cumplir plenamente con los planes de consolidación, que esperan recortar el déficit al 5,6% en 2011 y al 2,8% en 2012, si no se aplican nuevas medidas en los próximos años", explica Mrsnik.

A este respecto, S&P espera un crecimiento de la economía más débil que las previsiones oficiales, lo que erosionará la capacidad de recaudación fiscal, mientras que los gastos vinculados al envejecimiento de la población crecerán alrededor del 0,8% del PIB entre 2010 y 2015.

Asimismo, la agencia advierte de que si persisten los costes de financiación de Grecia, la carga de la deuda probablemente aumentará en el futuro por lo que afirma que "aún falta por ver si los líderes griegos demuestran la voluntad política necesaria para lograr la consolidación fiscal".

De este modo, la calificadora señala que la perspectiva "negativa" abre la puerta a una potencial rebaja del 'rating' si el Gobierno griego no consigue hacer frente a las desviaciones negativas de la senda para alcanzar la consolidación fiscal o en la aplicación de las reformas estructurales planeadas.