Uno de los principales activos del grupo

Ferrovial pone a la venta el 10% de su autopista estrella en Canadá

El grupo destinará los fondos que obtenga con la operación al repago anticipado de deuda y a nuevos proyectos de autovías

Ferrovial ha puesto a la venta un 10% del capital de la concesionaria de la autopista 407 ETR en Toronto, una de las vías de circunvalación de la ciudad canadiense y uno de los principales activos de infraestructuras del grupo junto al aeropuerto de Heathrow, informó ayer la empresa.

Ferrovial participa en la concesionaria a través de su filial Cintra Infraestructuras, que controla un 53,23% de la sociedad, junto a Intoll (30%) y SNC-Lavalin (16,77%). RBC Capital Markets actuará como asesor financiero en la operación.

La empresa enmarcó la desinversión en su estrategia de rotación de activos y avanzó que los fondos que obtenga con la operación los destinará al repago anticipado de la deuda y a nuevos proyectos de autopistas. Al cierre de 2009, su deuda corporativa (descontados los proyectos de infraestructuras) ascendía a 1.172 millones.

FERROVIAL 30,25 1,27%

"Hemos tomado la decisión de acudir al mercado para la venta de una parte de nuestra participación en la 407 ETR, si bien la decisión de venta definitiva dependerá del valor de las ofertas recibidas. El proceso iniciado responde al interés que nos han mostrado diferentes inversores", precisó el consejero delegado de Ferrovial, Iñigo Meirás.

El consorcio liderado por Ferrovial obtuvo la concesión de la 407 ETR en el año 1999, con un contrato de 99 años de duración. Los primeros tramos de la autopista se abrieron al tráfico en el año 1997.

La 407 ETR, que cuenta con 108 kilómetros de longitud y 198 puntos de acceso y salida, discurre de manera paralela al primer anillo de circunvalación de Toronto, la 401, una de las autopistas más congestionadas de Norteamérica, explicó la compañía. En 2009, registró un tránsito medio diario de 370.000 usuarios.

Para Ferrovial, la 407 ETR ha demostrado su calidad desde que fue abierta al público, mostrando unos altos niveles de tráfico "incluso en estos últimos años de recesión".

La autopista cuenta con uno de los sistemas de pago de peaje más avanzado del mundo, que no requiere que los vehículos se detengan. A través de transpondedores o de un sistema de reconocimiento por vídeo, gestiona mensualmente un millón y medio de facturas de los usuarios de la autopista.