Pese a la dificultad para el acuerdo

Los pilotos de Lufthansa retomarán las negociaciones con la aerolínea

Los pilotos de Lufthansa aseguraron hoy que las conversaciones mantenidas con la compañía alemana durante los últimos días han sido "extremadamente difíciles", horas antes de que finalice esta noche el plazo de dos semanas acordado con la aerolínea para retomar oficialmente las negociaciones.

El sindicato Vereinigung Cockpit (VC), que representa a unos 4.500 pilotos de Lufthansa, Lufthansa Cargo y Germanwings, mantendrá nuevos acuerdos con la dirección Lufthansa a lo largo de esta semana, al no haber llegado aún a un acuerdo debido a la dificultad de la negociación, indicó en un comunicado.

El VC decidió interrumpir hace dos semanas la huelga de cuatro días que convocó el pasado 22 de febrero en Alemania hasta este lunes, como parte del compromiso de paz social para retomar las negociaciones.

En su primer día de paro, unos 4.000 pilotos secundaron la protesta, que inicialmente iba a prolongarse durante cuatro días, provocando la cancelación de unos 900 vuelos, obligando a la aerolínea a implementar un plan alternativo en sus rutas. Según cifró la compañía, el coste de la protesta alcanzó 25 millones de euros.

El sindicato reclama a la compañía una mejora de las condiciones salariales de los pilotos -un aumento salarial del 6,4% para este año- y la garantía de que "no se sustituya a trabajadores alemanes por otros de países en que la aerolínea tenga empresas subsidiarias", como Lufthansa Italia.

Según Lufthansa, el sindicato VC aceptó suspender la huelga hasta hoy como respuesta al compromiso de la aerolínea de anular algunos puntos de desacuerdo en lo que respecta a la filial Lufthansa Italia.

El sindicato, que alega que la compañía rechaza cualquier oferta desde principios de año en la negociación en la que se hayan inmersos, reclama a la compañía una mejora de las condiciones salariales de los pilotos -un aumento salarial del 6,4% para este año- y la garantía de que "no se sustituya a trabajadores alemanes por otros de países en que la aerolínea tenga empresas subsidiarias".

El colectivo teme verse desplazado por el personal de las nuevas filiales del grupo, como Lufthansa Italia o Austrian Airlines.