En el diario 'Financial Times Deutschland'

Weber rechaza elevar los objetivos de inflación del BCE y acusa al FMI de "estar jugando con fuego"

El miembro del consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE) y presidente del Bundesbank, Axel Weber, mostró hoy su firme oposición a la propuesta de los economistas del Fondo Monetario Internacional de elevar los objetivos de inflación y acusó a la institución presidida por Dominique Strauss-Kahn de "estar jugando con fuego".

En un artículo de opinión publicado en el diario alemán Financial Times Deutschland, Weber añadió que la propuesta del FMI de aumentar los objetivos de inflación al 4% no le convence tanto por su contenido como por su forma, que es "negligente y prejudicial".

En este sentido, recordó que los bancos centrales no sólo tienen los tipos de interés como medida para incentivar la economía, y destacó que durante la actual crisis las históricas medidas de liquidez fueron "casi más importantes" en la zona euro. "La política monetaria en todo el mundo jugó un papel decisivo en la lucha contra la crisis", añadió.

Asimismo, afirmó que una inflación más elevada haría "mucho más daño" en comparación con los beneficios que puede aportar y alertó de que estos "debates fantasmas" podrían aumentar las preocupaciones sobre este tema. Además, añadió que el FMI está arriesgando con esta propuesta "la credibilidad de la política monetaria, lograda con dificultad en las últimas décadas, en el altar de la gestión de crisis".

Las declaraciones de Weber coinciden con la realizadas esta mañana en la Universidad de Pavia por su colega en el Consejo Ejecutivo de Banco Central Europeo (BCE) Lorenzo Bini Smaghi, quien considera un error "diabólico" la sugerencia de elevar el objetivo de inflación y advierte de que no se volverá al crecimiento sostenible únicamente con estímulos fiscales y monetarios.

El pasado 12 de febrero, el economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), Olivier Blanchard, recomendaba en el informe ''Repensando la política ecónomica'', escrito junto a los economistas del FMI Giovanni Dell''Ariccia y Paolo Mauro, que los bancos centrales estudien la posibilidad de establecer un objetivo de inflación más elevado del que existe actualmente, de en torno al 2%, para permitir que la política monetaria sea más eficaz en el futuro y evitar consecuencias como las de la actual crisis económica.