Todo en el móvil
Los móviles se han convertido en uno de los dispositivos más comunes para el acceso al correo electrónico e internet. Los smartphones o teléfonos inteligentes -así como los netbooks- representan cada vez mayor cuota de mercado. Los teclados ampliados (qwerty) y las pantallas táctiles son las funcionalidades más demandadas por los usuarios. Al mismo tiempo, las redes sociales están teniendo un protagonismo especial gracias a la existencia de terminales avanzados, los usuarios tienden a generar y compartir un volumen mucho mayor de información a través de Facebook, Myspace, Twiter, Tuenti... Los usuarios de los terminales móviles no se conforman con las tareas cotidianas y demandan nuevas funcionalidades y nuevas aplicaciones. Muchas de ellas las acabamos de ver en Barcelona en el Mobile World Congress.
Nuevas utilidades se están consolidando con rapidez y en otras hay grandes avances: los servicios de geoposicionamiento y os bancarios -incluidos los pagos- estarían entre las primeras; y las relacionados con la sanidad y teleasistencia así como las experiencias piloto sobre transacciones financieras (ticketing/entradas, parquímetros, transporte público) en algunas ciudades europeas, entre las segundas.
Pero los usuarios van más allá y lo que realmente demandan es una experiencia homogénea de principio a fin, desde el terminal y sus funcionalidades hasta las aplicaciones que puedan ser adquiridas desde una tienda del fabricante. Todo ello con una buena experiencia de cliente que permita una gestión fácil e integrada con posibilidad de interconexión con otros dispositivos.
Para ello es necesario que fabricantes y operadores acometan una serie de iniciativas. Los fabricantes han de estar alineados con dicha demanda, potenciando su gama, ofreciendo distintas opciones entre los teléfonos más convencionales y los smartphones así como facilitando los elementos de desarrollo para que la comunidad de programadores pueda crear aplicaciones para ponerlas a disposición de manera gratuita o comercializarlas en las tiendas. Los operadores han de cubrir las necesidades rediseñando sus infraestructuras y redes de datos así como adaptando su oferta comercial al nuevo escenario. Las operadoras más desarrolladas están desplegando experiencias pilotos de WiMAx y LTE como nuevas tecnologías de comunicación.
Estamos en un momento en el que la realidad puede superar a la ficción y tanto los fabricantes como los operadores tienen capacidad para desarrollar nuevos conceptos que transformen, una vez más, la manera de hacer las cosas. Eso sí, siempre a través de un dispositivo móvil.
Francisco Carvajal. Socio de Accenture