Habrá unas directrices de solvencia, mora y liquidez

Las cajas de Banca Cívica aplicarán reglas de convergencia

Caja Navarra, que el viernes presentó sus cuentas de 2009, ha acordado con CajaCanarias que las entidades que participen en el grupo Banca Cívica deberán comprometerse a alcanzar unos requisitos de solvencia, mora y liquidez.

Caja Navarra (Can) está copiando a la Unión Europea para articular su proyecto de integración, conocido como Banca Cívica. Del mismo modo que Bruselas exige unos requisitos a los miembro de la eurozona (en términos de déficit, inflación o deuda pública), Can y CajaCanarias han acordado cumplir con una serie de objetivos en materia de solvencia, morosidad o liquidez, una vez que empiecen a funcionar dentro del mismo grupo consolidado.

El primer paso será "la mutualización de los resultados", según explicó el viernes Enrique Goñi, director general de Can. El primer año, pondrán en común el 35% de su beneficio individual y, a partir del segundo, el 50%. Además, con la premisa de que no sólo mejore el grupo, sino que lo hagan también las partes, las cajas participantes tendrán "pasillos de convergencia" que deberán cumplir.

Si una de las entidades no alcanza alguno de los niveles marcados, tendrá de tres a seis meses para hacerlo. Y si no lo consigue deberá afrontar una sanción que aún no está definida. De esta forma, todas tendrán garantías de que cada socia realiza una gestión rigurosa.

Propuesta para 2013

Por ejemplo, en términos de solvencia, cada firma deberá tener una ratio del 14,2% para 2013. Si alguna baja del 9% entrará en niveles "de emergencia", lo que puede acarrear consecuencias.

Hasta ahora, tan sólo Can y CajaCanarias participan en esta fusión fría -tal y como la definen sus integrantes-, pero en la órbita del proyecto está Caja Burgos y Sa Nostra. La primera aplazó el jueves un consejo que debía pronunciarse sobre la alianza con el grupo Banca Cívica. Durante la próxima semana, su presidente, José María Arribas, y el presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, sondearán la posibilidad de una integración a tres bandas que, más tarde, podría unirse a la iniciativa liderada por Can.

El presidente de Navarra, que también preside la caja, explicó que el proyecto puede funcionar igual de bien con dos o con cuatro entidades, y subrayó que una de las señas de identidad del mismo será la profesionalización de la gestión.

El resultado cae un 29% por los extraordinarios de 2008

El beneficio atribuido de Caja Navarra cayó un 28,54% en 2009 debido a las plusvalías anotadas el ejercicio anterior con la venta del 50% de su negocio asegurador al grupo Zurich. La entidad ganó 115,4 millones de euros, frente a los 161,5 millones del año anterior. Sin tener en cuenta la citada operación, la caja habría repetido resultados.

En términos de morosidad Can concluyó 2009 con una ratio del 3,27%, un nivel significativamente inferior al de la media del sector de cajas (5,05%).

En cuanto al deterioro de la cartera de créditos, la trayectoria del ejercicio ha hecho que el nivel del provisiones haya sido inferior al de 2008: 108 millones frente a 132 el año anterior.

La inversión crediticia se mantuvo estable, mientras que los recursos de clientes aumentaron un 5,16%.