EDITORIAL

Banderazo a la nueva carrera por los depósitos

La banca necesita la estabilidad que los depósitos ofrecen a sus balances, y más en estos momentos en los que la financiación en los mercados de capitales se ha estado encareciendo nuevamente a causa del aumento de la prima de riesgo de España. Por eso tiene toda la lógica la nueva carrera por conseguir los depósitos de los clientes a la que se han lanzado las cajas y los bancos.

Mientras el mercado de capitales ha subido el listón por las tensiones generadas en la zona euro a causa de las dificultades de Grecia, y va a ser por tanto más exigente con las emisiones de deuda española, los depósitos siguen siendo un recurso valioso, especialmente para las cajas de ahorros, que durante 2009 han ido ganando cuota frente a los bancos. Las entidades, que se debaten este año entre proteger su margen de negocio o competir en depósitos para asegurarse la financiación, prolongarán previsiblemente durante 2010 la elevada competencia establecida a lo largo del pasado ejercicio.

Sin embargo, en vez de una guerra a campo abierto -en la que la reestructuración de las cajas de ahorros puede jugar en éstas como freno-, el entorno financiero aproxima más la estrategia a una muy española guerra de guerrillas. La razón es que se han reducido fuertemente los márgenes a la hora de la generosidad en la rentabilidad. Así que las entidades que deseen competir en depósitos con remuneraciones atractivas tendrán que hacerse cargo de recortes notables en sus márgenes de intermediación. De hecho, hay quien calcula en el sector que ofrece una remuneración más allá del 2% a un año equivale a que la entidad pierda dinero.

Lo cierto es que en la reactivación de las ofertas que están poniendo en marcha las entidades, con escaso margen para competir en remuneración, van a premiar cada vez más la vinculación con la entidad de los clientes-depositantes, a la vez que se alargarán lo plazos temporales. El máximo de rentabilidad a un año que pueden proporcionar las ofertas de depósitos estará ajustado, pero de cómo se acentúe la competencia en la carrera por captar nuevos clientes dependerá que esa remuneración crezca.

Los expertos insisten en dejar clara la diferencia entre las necesidades de capital y el margen de maniobra de los bancos frente a las cajas. En este sentido, hay coincidencia en que serán estas últimas las entidades con más necesidad de levantar pasivo a lo largo del año. Si el cierre de 2009 puede servir de modelo para esta evolución, las cifras de diciembre son muy significativas. De los 6.600 millones de euros captados en nuevos depósitos durante el último mes del año, algo más de 4.500 millones lo fueron por las cajas de ahorros, un volumen casi seis veces superior a la cantidad correspondiente al mismo mes de un año antes. Y, aunque la cifra se queda en 1.150 millones para los bancos, la proporción del crecimiento fue parecida.

Estos incrementos se han intensificado, tanto en los bancos como en las cajas, al mismo tiempo que el entorno macroeconómico sigue retrasando el momento en que el Banco Central Europeo decidirá un cambio en la política monetaria para volver a subir los tipos de interés. Pero esta decisión, que será como el certificado de la salida de la crisis, se espera como muy pronto para finales del presente ejercicio.

Desde el punto de vista de las entidades, la competencia se va a acelerar como en los mejores tiempos de la guerra del pasivo. La imaginación, la capacidad de convencer y la oferta de rentabilidades más sugerentes que las de la competencia, así como la prudencia siempre necesaria en el sector, van a ser claves a la hora de captar nuevos depositantes o, lo que a efectos prácticos es mejor, a la hora de restárselos a la competencia. En ese sentido, una vez más hay que exigir de las entidades un esfuerzo de transparencia.

En el exterior de la ventanilla, las claves para una elección acertada sobre dónde poner los ahorros está, fundamentalmente, en disponer de información amplia y clara. Asumir que las mayores ganancias van a ir a aquellos que aporten más dinero y tengan más productos vinculados es un primer paso, pero el cliente siempre tomará mejor sus decisiones si lo hace acompañado de buena información.